Se ha demostrado que el «ultrasonido controla las algas y la bioincrustación de forma efectiva sin causar daños al medio ambiente», dijo en un comunicado LG Sonic, compañía que ha instalado miles de sistemas antifouling por ultrasonido en todo el mundo como prueba.

Ahora, sus ensayos de laboratorio aparentemente también han mostrado los efectos del sonido en las infestaciones de piojo de mar que plagan los centros de cultivo de salmones. La gerente de marketing de la compañía, Tristen Gunther, dijo a SalmonBusiness que el proyecto de investigación LiceSonic de 30 meses ha mostrado resultados de laboratorio prometedores desde que comenzó en mayo de 2017.

Solución ecológica

«Sí, los propios piojos de mar fueron atacados», aseguró la ejecutiva, cuando se le preguntó si las pruebas de algas produjeron bajas inadvertidas de piojos de mar.

«El objetivo de LiceSonic es proporcionar a la industria acuícola una solución ecológica, libre de químicos, robusta y fácil que pueda controlar eficazmente los piojos de mar basados ​​en la tecnología de ultrasonido», dijo Tristen Gunther, y agregó que «el producto final no dañará a los peces».

Más adelante, comentó que el primer estudio de viabilidad resultó en una reducción del 60% en piojos de mar adheridos al salmón mediante el uso de tecnología de ultrasonido combinada con el control de la calidad del agua y los peces. «Las diferentes frecuencias de ondas de sonido ultrasónicas asegurarán que los piojos de mar no desarrollen resistencia al método de control ultrasónico», aseveró.

Proveedores conocidos

La agrupación de la compañía LG Sonic en torno al proyecto de piojos de mar incluye a Control Data Systems, o CDS, y Sonic Norway. CDS tiene experiencia en comunicaciones y sistemas de datos offshore, mientras que Sonic Norway es un conocido proveedor de equipos para la industria acuícola.

De acuerdo con lo publicado por SalmonBusiness, los socios pretenden desarrollar un sistema que utiliza tecnología de ultrasonido, calidad del agua y monitoreo de peces para atacar una plaga que cobra -de acuerdo con LG Sonic- EUR$1.000 millones en daños que incluyen pérdidas de peces y tratamientos costosos.

«Se necesitan innovaciones en el control de los piojos de mar, ya que el uso de sustancias bioactivas es cada vez menos eficiente. Además, el proceso no puede aumentarse más, puesto que las poblaciones de salmón silvestre y el ecosistema necesitan protección», concluyó la compañía.