(El Mercurio) La industria mitilicultora, tradicionalmente conocida como productora del recurso chorito o mejillón (como se le llama en los mercados internacionales), cerró el año pasado con números positivos. Según un informe de la consultora acuícola IndexSalmón, los embarques del producto durante todo 2017 alcanzaron, en volumen, las 79.330 toneladas, un 17,8% más en relación con las 67.341 toneladas registradas en el mismo período del año anterior.

En valor FOB, los envíos sumaron US$209,8 millones, cifra que representa un incremento de 18,5% en comparación con los US$177 millones obtenidos durante el ejercicio de 2016.

El presidente del Comité Comercial de la Asociación de Mitilicultores de Chile (AmiChile), José Miguel Barros, afirma que “en términos de volumen los mercados han estado más demandantes, sobre todo aquellos que antes tenían menos participación, como Ucrania, Holanda y Rusia. Asimismo, hemos visto que los mercados que han sido siempre relevantes para la industria, como España, están teniendo una importancia mucho mayor. Esto, por efecto de la distribución que se genera en Europa, como también para abastecer otros mercados”.

El ejecutivo añadió que “en valor, en tanto, el alza se explica porque las tallas que se lograron cosechar el año 2017 fueron mayores que las del 2016. Hubo un mejor aprovechamiento de la carne del producto”.

Los principales mercados de destino, tanto en volumen como en valor a diciembre de 2017, fueron España, con un volumen acumulado de 15.017 toneladas y un valor total de US$50,4 millones; Estados Unidos, con 11.248 toneladas y US$25,9 millones; Francia, con 9.712 toneladas y US$23,1 millones; Italia, con 8.952 toneladas y US$22,4 millones; y Rusia, con 8.905 toneladas y US$21 millones.

Efecto marea roja

Respecto al fenómeno de la marea roja que está ocurriendo actualmente en la provincia de Chiloé (región de Los Lagos), los actores de la industria mitilicultora están preocupados. Esto, porque lo anterior ha generado un fuerte impacto en el sector. De hecho, los productores de mejillón se han visto en la obligación de cosechar en otras zonas para evitar que los niveles de producción de este año caigan considerablemente.

“Febrero, marzo y abril son los meses donde uno más aprovecha el mejillón en términos de cosecha, por lo que el fenómeno de marea roja sin duda nos va a afectar en la producción de este año; de hecho, ya nos está afectando”, subrayó Barros.

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