Ayer jueves 15 de marzo, en la ciudad de Puerto Varas, región de Los Lagos, Centrovet realizó el seminario titulado “Uso de arcillas modificadas para el control de microalgas”, instancia que contó con la participación de los responsables internacionales de una tecnología que está siendo utilizada profusamente en países como China, Corea del Sur y Japón para controlar la acción de las Floraciones Algales Nocivas (FANs).

El primero en hablar fue el gerente general de Centrovet, David Farcas, quien dijo que fue invitado a participar de este desarrollo para Chile luego del viaje a China realizado en octubre de 2016 por una delegación compuesta por representantes de la industria del salmón de Chile, la mitilicultura, pesca artesanal y el Gobierno chileno, con el objetivo de conocer el uso de arcilla modificada como estrategia de mitigación ante FANs, iniciativa que es liderada por el profesor Zhiming Yu, director del Laboratorio Nacional de Ecología Marina y Ciencias Ambientales, perteneciente al IOCAS.

Se puede destacar que, en aquella oportunidad, los nacionales asistieron a seminarios donde se presentaron y discutieron los aspectos teóricos y prácticos de la estrategia, así como también en demostraciones en terreno de la fabricación de las arcillas modificadas y su aplicación en el mar. Según las reflexiones posteriores, el viaje sirvió para conocer una alternativa altamente efectiva para el control de FANs y que cuenta con respaldo científico que avala su seguridad ambiental.

“Nuestro negocio es, a través de la ciencia, buscar las soluciones a los problemas de campo y vimos una propuesta muy interesante, lo que nos motivó a avanzar en este negocio. Creemos que es una herramienta de control muy importante”, afirmó el gerente general de Centrovet, quien no se demoró en contactar al profesor Yu y organizar una reunión con él y su equipo a mediados de 2017 en el gigante asiático, específicamente en la ciudad de Shanghai.

Desde esa fecha hasta hoy, tanto el profesor Yu, como el experto académico y miembro del Woods Hole Oceanographic Institution, Dr. Donald Anderson, han trabajado conjuntamente para conocer con más detalle la acción de las arcillas modificadas en las microalgas que afectan a la industria del salmón de Chile.

Chile en 2018

En la oportunidad, la jefa del Área de Medio Ambiente del Instituto Tecnológico del Salmón (Intesal), Ximena Rojas, aseveró que la actividad cuenta con un programa de vigilancia de FANs de 30 años y que ha permitido dar cuenta del constante impacto de las microalgas en la producción de peces. De hecho, en la presente temporada estival, las mortalidades de salmónidos han llegado a cerca de las 3.000 toneladas y debido a la acción de Alexandrium catenella, Pseudochattonella cf. verruculosa y Karenia cf. mikimotoi, entre otras. El área más afectada fue el archipiélago de las Guaitecas, mientras que la especie con mayores volúmenes afectados fue el salmón Atlántico (Salmo salar), “aunque esto es obvio por ser el salmónido más producido”, aclaró la especialista.

En relación con las medidas adoptadas por la actividad acuícola nacional para enfrentar las contingencias se destacaron las cosechas anticipadas, postergación de siembras, modificación de planes de siembras (destino), movimiento de peces a áreas libres de FANs, mortalidad a plantas reductoras y un porcentaje menor a vertederos. “Todo lo que se hizo estuvo de acuerdo con la normativa asociada a blooms”, remarcó la representante del Intesal.

Ximena Rojas del Intesal

Hacia futuro, Ximena Rojas destacó que se debería avanzar hacia modelos predictivos, evaluación de medidas de prevención, seguimiento de nuevas variables que influyen en la dinámica de FANs, trabajar en las competencias técnicas de los profesionales y seguir avanzando en investigación y desarrollo (I+D).

En tanto, algunos de los diagnósticos post blooms fueron que si bien la industria cuenta con un sistema robusto y la elaboración de informes oportunos, se deben realizar modificaciones normativas; mejorar los sistemas de extracción de la mortalidad; contar con naves especializadas para este tipo de emergencias; y aumento de las capacidades de las plantas reductoras, entre otras.

Un “extintor”

Tan revolucionarios son los desarrollos realizados por el profesor Zhiming Yu y su equipo, que se dice que son un “extintor contra FANs”. Lo primero que se deja en claro es que llevan casi 30 años de investigación para conocer sus impactos en el medio ambiente y los seres vivos, así como en la mejora de una tecnología que sea costo-eficiente.

“Desde 2005 que se está probando en China para combatir FANs, que son consideradas emergencias ambientales. Es así como se ha utilizado en más de 20 ambientes marinos de China sin impacto e, incluso, se han aplicado en especies como el camarón, salmón y mejillones, sin impactos en ellos”, asegura el Dr. Yu, agregando que si bien la idea nació en Japón, ellos la adaptaron a un arcilla local, a la cual se le modifica su carga magnética para que atrape las microalgas y las lleve al fondo del mar. En algunos casos, estos organismos son destruidos.

La Dra. Xiuxian Song, quien colabora con el investigador chino, recalcó que las decenas de estudios realizados permiten confirmar que el insumo es “seguro”. Asevera que las arcillas son sometidas a diferentes procesos, como purificación y extracción de metales pesados, lo que disminuye cualquier potencial impacto.

La Dra. Xiuxian Song exponiendo en el seminario sobre arcillas modificadas para controlar las FANs

Adicionalmente, la investigadora mostró estudios realizados en salmón, donde se adicionó la arcilla modificada en grandes volúmenes, “y no se presentaron mortalidades o daños en las branquias”. Similares resultados se obtuvieron en ostiones.

De igual forma, la Dra. Song expuso evidencia sobre el impacto en la calidad del agua, y donde se comprobó que la arcilla modificada la mejora sustancialmente, disminuyendo minerales cuyo exceso causa impacto ambiental, “especialmente el fosfato y amonio”. En relación con otros parámetros del agua, se informó que los tratamientos con arcillas modificadas no producen cambios dramáticos en el pH y que pueden incrementar el oxígeno disuelto.

Eso sí, la investigadora recalcó que las medidas para un tratamiento efectivo es de solo 4-10 t/km2, “es decir, 4 gramos por metro cuadrado (m2), lo que es mínimo”. La decantación de las microalgas, a través del uso de arcillas modificadas, “es rápida. Toma una a dos horas y no tiene efectos negativos en los típicos organismos marinos observados”, puntualizó.

Estudios para Chile

En el trabajo que ha liderado Centrovet para analizar la posibilidad de traer la arcilla modificada para la acuicultura y pesca nacional, un importante rol ha desempeñado el Woods Hole Oceanographic Institution, organismo independiente que se le ha catalogado como la “NASA de los Océanos”.

Reconociendo que todavía faltan algunos aspectos por investigar, el académico y líder mundial en la investigación y manejo de FANs, Dr. Donald Anderson, expresó que las FANs son un problema mundial creciente y que, sin duda, continuarán afectando a Chile. “Por esto, se requiere de un manejo multidisciplinario con un elemento que controle los blooms, tal como sucede en países de Asia”, enfatizó.

Donald Anderson del CINAR de Estados Unidos

Respecto del uso de la tecnología presentada para Chile, el experto expuso que “hace sentido en lugares e industrias de gran valor”, y recalcó que “la arcilla es un elemento natural del ambiente marino y donde diversos estudios muestran limitados impactos negativos en el ecosistema marino a partir de razonables volúmenes de dispersión de arcilla”.

“A veces, quienes se oponen al control de blooms, fallan en sus conocimientos de los daños que provocan las FANs en el mismo medio ambiente”, concluyó el investigador, llamando a un gran debate a científicos, autoridades y comunidades con el objetivo de conocer con mayor profundidad las implicancias de una tecnología que podría solucionar los grandes desafíos sanitarios, económicos y sociales que enfrentan –cada vez más– las industrias acuícolas y pesqueras en las temporadas estivales.

 

El Dr. Yu y su equipo. (Fotografía: Editec)