Desde el 2015, el Centro para el Estudio de Forzantes Múltiples sobre Sistemas Socio-Ecológicos Marinos (Musels) cuenta con un sistema de boyas oceanográficas, único en la zona del mar interior de Chiloé, con una de las mejores tecnologías de medición de variables ambientales, incorporando sensores que miden con alta precisión Temperatura, Salinidad, Oxígeno Disuelto, Clorofila y pH del agua de mar.

La iniciativa, liderada por el Centro Musels, busca caracterizar las condiciones ambientales asociadas a la acuicultura de recursos bentónicos, específicamente mitílidos, información esencial para la toma de decisiones por parte de los productores acuícolas y autoridades de los servicios públicos.

La información es utilizada, además, por los científicos del Musels para diseñar experimentos de terreno o laboratorio que permitan evaluar cómo las condiciones cambiantes del océano, asociadas al cambio climático y global, podrían impactar la biología de las especies que se desarrollan en estas aguas. Asimismo, el grupo de científicos del área de las ciencias sociales y económicas del centro, utiliza esta información para poder entender y evaluar, conjuntamente con biólogos y oceanógrafos,   cuál es la capacidad de adaptación que tiene el sistema socioecológico de la acuicultura frente a las condiciones cambiantes del océano.

El director del Centro Musels, Dr. Cristian Vargas, explicó que “el sistema con el que contamos ha sido extremadamente útil para la región. La información es difundida periódicamente a todos los usuarios, la academia, el sector público y privado, a través de reportes (Newsletters) que son enviados por vía electrónica (e-mail) a todos los usuarios. Esto ocurrirá hasta que el sistema esté completamente en línea, lo cual esperamos ocurra en esta segunda etapa de implementación del proyecto”.

Contar con un sistema de observación no sólo involucra una inversión en lo económico, sino que también una inversión en capital humano especializado que viaja regularmente a la región para mantener operativo estos sistemas. Para ello, indicó el Dr. Vargas, “el trabajo del Dr. Luis Antonio Cuevas, investigador joven del Musels, ha sido vital, pues viaja constantemente a la región no sólo para ayudar en la mantención de esta tecnología, sino que también para calibrar periódicamente los sensores que son utilizados en las boyas”.

El profesional aseguró que un sistema de observación del océano es más que “simplemente instalar sensores en el agua”. Estos deben ser calibrados, especialmente el que mide pH, que es una variable muy sensible, y cuyos sensores, son fácilmente descalibrados con el tiempo.

Según comentó Vargas, el Centro Musels cumple un rol fundamental en la validación y calibración de los sensores de pH y pCO2 (presión parcial de Dióxido de Carbono) que se encuentran midiendo estas variables en aguas chilenas.

“Actualmente, trabajamos con otras instituciones, como el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR)2 que cuenta también con una boya oceanográfica cerca de la boca del Río Itata, Región del Biobío, a quienes ayudamos en la validación y calibración de sus sensores de pH y pCO2”, señala el investigador.

Con este propósito, el Centro EULA y la Facultad de Ciencias Ambientales cuentan con un avanzado laboratorio de Biogeoquímica del Carbono, que realiza mediciones de alta precisión de variables como pH, Alcalinidad Total, y Carbono Inorgánico Disuelto en agua de mar, el cual ha sido financiado a través de la Iniciativa Científica Milenio, a través del Centro Musels y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO).

Proyecciones

Para el Dr. Vargas “es muy importante que Chile pueda contar con sistemas de observación de calidad y precisión como los que cuenta el Centro Musels, dado que con estas boyas oceanográficas, fenómenos como la marea roja o floraciones algales nocivas o eventos naturales como erupciones volcánicas y eventos climáticos extremos, pueden ser analizados en un contexto de la variabilidad del ambiente”.

Debido a la cercanía en la que se encuentran las boyas oceanográficas en el mar interior de Chiloé, actualmente el Centro Musels trabaja en la reubicación de una de ellas en Caleta El Manzano, localidad cercana a Hornopiren. Para ello, desde hace algunos meses, investigadores de la entidad se encuentran trabajando con organizaciones locales, servicios públicos, y profesionales del Proyecto GEF-FAO/Subpesca-MMA, con la finalidad de dejar el instrumento completamente operativo dentro de los próximos dos meses.

Adicionalmente, los científicos están trabajando de forma conjunta con otras instituciones, como la Fundación Meri, para la instalación de una tercera boya oceanográfica en la zona costera de la Reserva Natural Melimoyu. “De lograr este cometido, la Patagonia Norte contará con uno de los sistemas más completos de observación oceanográfica del sur de Chile”, afirmó Vargas.