Los días 22 y 23 de marzo, Salmofood presentó, en el Hotel Cabañas de Lago de Puerto Varas (región de Los Lagos), sus nuevas dietas PRO, para salmón Atlántico y trucha arcoíris. Se trata de una nueva solución nutricional que no depende de la inclusión de ingredientes de origen marino, que se caracteriza por tener una mayor digestibilidad y ser rentable para los productores de salmónidos.

De acuerdo con el gerente comercial de Salmofood, Ernesto Passalacqua, detrás del concepto PRO está lo que se entiende como “sustentabilidad eficiente”. Esto se viene trabajando al interior de la compañía desde 2014, cuando se pensó que era necesario y posible legar a dietas para peces donde se reemplace el 100% de la harina de pescado por otras materias primas que aporten los nutrientes necesarios manteniendo el mismo performance productivo de las dietas tradicionales, pero mejorando el costo del alimento y aportando a la sustentabilidad.

“Hablamos de sustentabilidad eficiente porque uno, muchas veces, puede lograr la sustentabilidad sin necesariamente ser eficiente. Con PRO, en cambio, hemos evolucionado hasta llegar a una dieta robusta que nos permite obtener resultados en campo del mismo nivel o mejor de lo que nuestros clientes han venido observando con nuestras dietas de línea. La gracias es que aquí podemos prescindir del uso de harina de pescado”, explicó el ejecutivo.

Las nuevas dietas de Salmofood fueron desarrolladas con el aporte de importantes entidades de investigación, como es el instituto noruego Nofima, con quienes se ha venido trabajando en el modelo nutricional que maneja la compañía. De hecho, en el evento –donde participaron numerosos ejecutivos de la industria del salmón– expuso el investigador Torbjorn Asgard, quien comentó que la productora chilena de alimentos se ha enfocado en un modelo que intenta predecir “una composición nutricional equilibrada en alimento para salmón atlántico, y otras especies, en diferentes etapas de la vida”.

También estuvo presente la Dra. Ana Teresa Gonçalves, de Incar, entidad que tuvo la misión de evaluar de un modo integrado la respuesta fisiológica y molecular de los peces alimentados con las nuevas formulaciones PRO. La principal interrogante aquí fue saber cuáles son los efectos del uso de materias primas alternativas a la harina de pescado a nivel molecular y cuáles son las consecuencias en el performance. También se quería saber cómo responden los peces alimentados con estas dietas frente a un desafío.

Según lo informado por la investigadora, los estudios mostraron que con las dietas PRO “se observa un aumento de metabolización de proteínas y síntesis de proteínas/enzimas como indicador de adaptación. También ocurre regulación de procesos asociados a respuesta inmune innata y adaptativa, indicando estabilidad tisular”. También se apreció que 72 horas post estrés, los transcriptomas del intestino e hígado de los peces estaban estables y la respuesta metabólica observada indicaba recuperación homeostática. De ese modo “no hay diferencia entre las dietas”, preciso la experta.

“La respuesta molecular a las nuevas formulaciones PRO en intestino e hígado es indicadora de funciones biológicas asociadas a un proceso adaptativo”, enfatizó Ana Teresa Gonçalves.

Mayor sustentabilidad y equilibrio

El gerente general de Salmofood, Ian Lozano, consultado sobre cómo las productoras de salmónidos están tomando estas nuevas propuestas de dietas más flexibles en torno al uso de materias primas, expuso que “creemos que esta es la forma de avanzar en acuicultura. Los productores de a poco se irán adaptando a ello. Y tal como hace unos 20 años la inclusión de la harina de pescado en las dietas era de alrededor de 36% y ahora puede llegar a un 5%, habrá mayor apertura hacia estos cambios que son necesarios. Esta es la forma de avanzar hacia un negocio sustentable y equilibrado en el tiempo”.

Desde Salmofood aclararon que las dietas PRO pueden ser formuladas sin harina de pescado, pero que, en caso de que este insumo esté disponible y sea conveniente su utilización, no se descarta incorporarla. Lo relevante es la flexibilidad que existirá para diseñar este tipo de dietas altamente eficientes.