Bajo el título “Efecto potencial del cambio de uso de suelo en los fiordos nor-patagónicos, bajo escenario de cambio climático (Fondecyt de iniciación Nº11170768)”, el doctor Jorge León Muñoz, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), trabaja en la cuenca binacional del río Puelo (región de Los Lagos).SONY DSC

El proyecto Fondecyt de iniciación busca estudiar la influencia de los ríos caudalosos sobre el complejo sistema costero del área norte de la Patagonia Chilena. A nivel productivo, esta área del país concentra dos importantes actividades acuícolas, situando a Chile como segundo cultivador mundial de salmones y truchas y como primer productor de choritos (mejillones).

“Nosotros estudiamos el Puelo, uno de los ríos más caudalosos de Chile, que además desemboca en el primer fiordo del país (Reloncaví). En este contexto, la interfase Puelo-Reloncaví se constituye como un buen indicador de lo acontece en la zona norte de la Patagonia, hasta la desembocadura del río Aysén”, explica el Dr. León.

A la fecha existe suficiente evidencia sobre que, durante las últimas cuatro décadas, este y otros ríos patagónicos presentan un fuerte decrecimiento de sus caudales, principalmente en los meses de verano y otoño. “Esto es interesante dado que puede ser directamente atribuido a variabilidad climática, ya que estas cuencas no están intervenidas en sus cauces (represas, embalses) y aún mantienen paisajes bien conservados”, enfatiza el científico. Al respecto, para el futuro cercano (2030-2060) se prevé que las precipitaciones puedan ser cada vez menores pudiendo incluso ser hasta un -30% inferiores a los observado durante el siglo pasado. Además, se pronostica que la temperatura del aire pueda aumentar entre 0.4 grados hasta 1.9 grados Celsius.

SONY DSCPara entender el rol de potenciales cambios de uso de suelo, bajo estos pronósticos de cambio, el proyecto Fondecyt ha comenzado a realizar monitoreos (nutrientes, materia orgánica disuelta, pesticidas, ceras, entre otros) en diferentes puntos de cuenca, por dos años a escala bimensual, desde la frontera Chile-Argentina hasta el área del fiordo Reloncaví donde desemboca el río Puelo.

El desarrollo y éxito de esta aproximación científica se sostiene en un alto grado de vinculación con otros de la Facultad de Ciencias de la UCSC, así como también con el Instituto Catalán del Agua, investigadores de la Universidad Austral de Chile (UACh) y de los centros FONDAP INCAR y CR2.

“La idea no es solamente entender lo que ocurre cuando el agua llega al fiordo, sino que comprender cómo se conforma la firma del río a lo largo de su red hídrica, la cual drena áreas dominadas por diferentes atributos bio-geográficos y además contiene un alto número de lagos. Luego, nuestro objetivo es implementar herramientas de modelación para generar escenarios futuros de provisión de agua dulce (cantidad, calidad, régimen) al sistema costero”, concluye el doctor León.