Acelerar la diversidad de la industria acuícola a través de acciones colaborativas y el intercambio de experiencias, fue el foco de una nueva versión del Summit Acuícola organizado por la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo) y en el que participan representantes del mundo privado, público y de la academia.

En este contexto, el vicepresidente de Corfo, Sebastián Sichel, afirmó que, así como el salmón, existen muchas otras especies que pueden ser oportunidades para el país, de ahí que el rol del Estado no se debería limitar al impulso de los fondos, sino que también debe encontrar las redes para que este proceso de diversificación sea rápido.

Sebastián Sichel

“Lo que pase con la corvina, con el congrio o el bacalao, por ejemplo, son finalmente las verdaderas oportunidades de negocio que tiene Chile. Renunciar a ellos significa cerrar los ojos a una oportunidad de desarrollo integral”, enfatizó Sichel.

En la misma línea, la gerente de Capacidades Tecnológicas de Corfo, Marcela Angulo, subrayó que en la actualidad la Corporación está realizando un esfuerzo sustantivo para conectar el mundo de la ciencia con el de las empresas. “Somos un país pequeño con recursos limitados, por lo que no nos podemos dar el lujo de que la academia vaya por un lado y la industria por otro”, puntualizó.

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“También debemos hacernos cargo de una de las brechas que tiene nuestro sistema, que es la poca colaboración en la industria. Por esto, hemos incluido en estos esfuerzos colaborativos a otros actores del ecosistema, pues no podemos avanzar solos desde la innovación en la diversificación acuícola si no tenemos a los reguladores”, añadió Marcela Angulo.

Experiencias

El director del Centro AquaPacífico, Axel Klimpel, expuso sobre los problemas que han encontrado en su intento por impulsar el desarrollo de la acuicultura en la zona centro-norte del país.

En la actualidad, explicó el profesional, existen pocas especies que se cultivan de manera comercial entre las regiones de Arica y Parinacota y la de Coquimbo, principalmente son ostiones y abalones. Y aunque en el caso de esta última se trata de una industria que ha crecido en los últimos años, pasando de una producción anual de 400 a 1.200 toneladas y exportaciones por casi US$20 millones, “el modelo productivo en el norte tiene baja o nula colaboración entre ellos como con la academia”.

Según expresó Klimpel, la demanda mundial por abalones sigue creciendo, pero la extracción no es capaz de acompañarla, por lo tanto la acuicultura es la fuente que atenderá esa demanda futura. En este escenario, ¿qué hace la industria en Chile? “En el país da trabajos de forma aislada”, aseguró.

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En cambio, la competencia internacional, en especial los países que constituyen la competencia directa de Chile, esto es Sudáfrica y Australia, cuentan con hojas de ruta y programas genéticos en curso.

“Sudáfrica cuenta con un programa de siete años que tiene como objetivo triplicar su producción. Australia, por su parte, está trabajando fuertemente en la calidad de su producto, está posicionándose con un producto de altísima calidad. Pero lo más importante es que la comercialización de sus productos en las ferias internacionales es asociativa”, explicó.

Para mitigar lo anterior, AquaPacífico junto con la industria y la academia comenzó a fines del año pasado a trabajar en una hoja de ruta del que ya existen algunos objetivos, entre estos duplicar la producción y alcanzar las 2.400 toneladas en 2028, disminuir el ciclo reproductivo (el tiempo de producción) y potenciar a diez -de ocho- los mercados en los que se está trabajando actualmente.

Cristóbal Cobo

Cristobal Cabo, del Programa Corvina de Fundación Chile (FCh), también se refirió a los desafíos de escalar la producción de corvina en el país y destacó negativamente los tiempos de tramitación de las concesiones.

“Si hoy quiero instalar una balsa-jaula, ¿dónde lo hago? Si es en el mar la concesión puede tardar siete años, si la opción es desarrollarlo en tierra el panorama no varía muchos, pues toma cerca de cuatro años. Por lo tanto, si queremos tener corvinas para el 2022 ya estamos atrasados”, concluyó el representante de FCh.