El presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Alta, Guido Girardi (PPD), junto a los senadores Francisco Chahuán (RN), Álvaro Elizalde (PS), David Sandoval (UDI) y Carmen Gloria Aravena (Evópoli), presentaron un proyecto que establece el delito ambiental y sanciona penalmente a quienes atenten contra el medio ambiente, afectando la salud de las personas.

Al respecto, el senador Girardi dijo que le parece «muy positivo que se transversalice esta iniciativa porque ha habido una negativa sistemática en todos los gobiernos de que en Chile exista una normativa ambiental. Si esta ley ya existiera, por la contaminación de Quintero y Puchuncaví (en la región de Valparaíso), gerentes de empresas y funcionarios de gobierno ya estarían presos».

El legislador recordó que ya hay otras dos iniciativas con el mismo objetivo, «las cuales vamos a fusionar y pedirle patrocinio al Ejecutivo, pues espero que en la medida que parlamentarios oficialistas y de oposición presentan esta iniciativa es más viable que se pueda tramitar».

«Alguien miente»

Respecto a los nuevos casos de contaminación ocurridos en Quintero y Puchuncavi, Girardi sostuvo que «alguien miente: o los niños que llegan con sistemas de intoxicación al hospital y los médicos que los atienden, o las autoridades que afirman que los niveles no han sido sobrepasados».

Añadió que hay una «maniobra dilatoria», porque si bien el Ministerio del Medio Ambiente (MMA) no puede paralizar las empresas, sí lo puede hacer el Ministerio de Salud, pues no requiere que se decrete emergencia sanitaria o zona de catástrofe.

Consultado por el rol jugado por la titular del MMA, Carolina Schmidt, Girardi manifestó que quiere «pensar que ella tiene buena intención, pero que está totalmente maniatada por las presiones de los sectores de Minería y Economía, como siempre ha sido y no le permiten tomar decisiones que resuelvan el problema».

A juicio del congresista, la única solución posible es erradicar de la zona a la fundición de Codelco, a las termoeléctricas de AES Gener y de ENEL, «que son responsables del 80% de la contaminación de ese lugar, porque en un pequeño sector queman el 40% del carbón que usan las termoeléctricas a lo largo de todo el país. Y más encima usan coque de petróleo (en inglés, petroleum coke, abreviado como pet coke), que es basura tóxica», concluyó.