ENGLISH (EN)

Humphreys changes solvency classification of Invermar

Humphreys announced this October 4 the decision to increase the solvency classification of Invermar S.A. to “BBB- Category” with a “Stable” trend. Their shares increased, in turn, to “First Class Level 3” and maintain “Stable” trend.

The change is based on the consolidation of the majority of their flow generation capacity, registering an Ebitda (earnings before interest, taxes, depreciation, and amortization) of US$56 million.

In parallel, the sector environment is considered positive given the current consolidation trend in Chile, which could decrease risks of abrupt supply increases.

ESPAÑOL (ES)

Humphreys anunció -este jueves 4 de octubre- que decidió aumentar la clasificación de solvencia de Invermar S.A. a “Categoría BBB-” y le asignó tendencia “Estable”. Así, la clasificación de sus títulos accionarios aumenta a “Primera Clase Nivel 3” y mantiene tendencia “Estable”.

El cambio de clasificación desde “Categoría BB-” a “Categoría BBB-” se basa en la consolidación en el mejoramiento de la capacidad de generación de flujos registrada en las recientes observaciones, que se traduce en un Ebitda (acrónimo del inglés earnings before interest, taxes, depreciation, and amortization, es decir, el beneficio bruto de explotación calculado antes de la deducibilidad de los gastos financieros) de US$56 millones en el año móvil finalizado en marzo de 2018 que se compara favorablemente con el valor registrado en marzo de 2017, cuando alcanzaba a US$32,8 millones, sustentada en incrementos en la producción. En paralelo, se considera como positivo el entorno sectorial que muestra una tendencia a la consolidación en Chile, situación que podría disminuir el riesgo a incrementos abruptos en la oferta (dada la relevancia del país como productor de salmones).

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La ilustración muestra la caída de la deuda financiera y el mejoramiento del indicador de endeudamiento relativo Deuda Financiera/Ebitda, el cual presenta una tendencia decreciente en los períodos recientes, tanto por la caída de los pasivos, como por el aumento en la capacidad de generación de flujos. Esta trayectoria se replica en caso de agregar a la deuda financiera aquellos pasivos mantenidos con empresas relacionadas.

“La clasificación recoge como factores adversos dicha exposición de la empresa a las fluctuaciones propias en el precio de los productos comercializados y los riesgos propios de la naturaleza a los que está afecta la actividad. Atenúa lo anterior la estrategia de negocio adoptada por Invermar, que implica establecer relaciones de largo plazo con sus clientes, ofrecer –dentro de las limitantes propias del rubro– un producto diferenciado (de mayor valor agregado) y contratos de venta a plazo fijo con precios y volúmenes conocidos, que le permiten obtener una mayor estabilidad en los ingresos”, argumentó Humphreys que sin perjuicio de lo anterior, reconoce que la industria salmonicultora como un todo, más allá de cada situación en particular, “ha demostrado la capacidad para revertir los magros resultados que se dieron producto de la crisis del virus ISA, con cambios en relación al modelo de negocio desarrollado hasta antes de dicho evento, incorporando todo lo aprendido en el tiempo, a través de nuevas normativas que impidan una caída de las proporciones antes experimentadas”.

Es así como, dada la clasificación de solvencia en “Categoría BBB-” y una presencia bursátil promedio superior a 20%, determinó que sus títulos accionarios califiquen en “Primera Clase Nivel 3”.

Balance financiero

En 2017, los ingresos consolidados de Invermar llegaron a US$219 millones, un aumento de 51,1% respecto de 2016, que se explicó por un incremento en la producción de salmones, así como un alza del precio, pasando de un total de 23.873 toneladas en 2016 a 30.232 toneladas en 2017.

El costo de ventas de 2017 fue de US$164,2 millones, incrementándose en 27,8% respecto del año anterior. Con ello, el margen bruto fue US$54,9 millones (25,1% de los ingresos), cifra que representa un incremento de casi 232% respecto a lo registrado durante 2016. Los gastos de administración y costos de distribución, por su parte, llegaron a US$9,3 millones, creciendo en 51,8% en comparación con el registro de 2016.

El Ebitda, por su parte, totalizó US$55,5 millones, lo que representa un aumento de 190% en comparación con lo exhibido durante 2016, mientras que el resultado final se incrementó desde US$10,8 millones en 2016 a US$36,1 millones en 2017.

Durante el primer trimestre de 2018, en tanto, los ingresos totalizaron US$64,8 millones, lo que representa un incremento de 0,1% respecto a lo registrado en igual período del año pasado.

Mientras que el costo de ventas, se redujo en 0,9%, al totalizar US$50,5 millones en el período. Los gastos de administración y distribución, por su lado, se expandieron en 18,8%. De esta manera, el Ebitda alcanzó US$15 millones, lo que representa un incremento de 5,2%. Finalmente, el resultado del período presenta un valor negativo por US$1,2 millón, explicado por las pérdidas producto de los eventos asociados al bloom de algas que afectó a la zona sur-austral del país.