(Pulso | La Tercera) En 2011, tras la fusión de la empresa pesquera del grupo Angelini SPK con San José, se creó Orizon, que a través de las marcas Colorado y San José, fue tomando la forma de lo que hoy es una compañía de alimentos que se diversifica con fuerza y que ya cuenta con tres líneas de negocios: pesquero, acuicultura y foods.

Bajo este último paraguas, recientemente Orizon adquirió la distribución para Chile de dos negocios: General Mills, con sus marcas de barras de cereal Nature Valley y Fiber One; los helados Häagen-Dazs; la premezcla para hornear Betty Crocker y los productos mexicanos Old El Paso. Y por otro lado, Megamex, negocio de pulpa de palta procesada.

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Con eso, y algunas innovaciones en sus productos del mar, la compañía alista un mix comercial mucho más amplio, detalla su gerente general, Rigoberto Rojo.

¿Cómo esperan posicionarse con estas adquisiciones?

Por el lado de General Mills y lo que hace es complementar nuestros productos hacia el canal de supermercados, mientras que la palta procesada nos abre la puerta al mercado de los hoteles, restaurantes y casinos, donde además podemos introducir todos nuestros productos a esos clientes. Para que tengas una idea, los clientes de General Mills son los mismos que tenemos ahora pero en el mundo del food service son más de 700 clientes que se agregan a nuestra cartera. Por eso, para nosotros es tan atractivo el negocio de la palta.

¿Cómo queda el mix de productos del mar versus el resto del portafolio en términos de venta?

Hoy Orizon Foods vende en Chile US$75 millones en productos de los cuales US$65 son productos del mar y US$10 son productos de campo. Y digo del campo porque estamos próximos a lanzar San José del Campo, línea que estamos buscando potenciar dentro de los productos de “tierra”. Ya teníamos legumbres y arroz. Vamos a lanzar otros productos de la misma línea para potenciar San José del Campo.

A esto se suman los productos nuevos, que son otros US$15 millones. Pasamos de US$75 millones a US$90 millones y eso es una cifra a la que le sacas una foto hoy día.

¿Cuál es el objetivo de Orizon Foods?

Es la empresa que viene a hacer más “carne” este deseo de transformarnos en un proveedor de alimentos que ayude a que nuestros clientes puedan disfrutar de una vida más saludable, que no es solamente productos light, sino productos que sean más fáciles de consumir, que les permitan dedicar más tiempo a las actividades que quieren. Eso también tiene que ver con vivir una vida saludable.

Ya que entraron en categorías más amplias, ¿será ese el foco del negocio ahora?

Nosotros hemos estado en proceso de búsqueda. Esta plataforma solo vendiendo conservas de jurel queda un poco sobredimensionada. Lo que necesitamos -y es lo que estamos haciendo- es buscar nuevas oportunidades de productos que se complementen o que hagan sentido con la razón de ser de Orizon Foods. Lo que andamos buscando es consolidarnos como una empresa de alimentos que ayude a nuestros consumidores a disfrutar de una vida saludable todos los días. Todos los productos que tengan sentido y vayan en esa línea y que además se complementen con la logística y la forma de distribución queremos sumarlos a nuestro mix.

Queremos convertirnos en un actor relevante en el mundo de la alimentación. Queremos ser la empresa de alimentos de Copec.

¿Esto implica dejar un poco más de lado el jurel?

Queremos seguir potenciando el mundo del jurel como un alimento muy saludable y eso es importante, tenemos que aprender a comunicar bien los atributos que tiene el jurel: es un pescado disponible, muy sano, altísimo en omega 3 y que puede ser, en nuestra visión, el pescado de consumo para todos los chilenos. Además está en un proceso de certificación ambiental, por lo que tiene todos los atributos para poder disponibilizarlo y sacarlo en nuevos formatos para que la gente lo pueda tener.

¿Qué otros formatos están desarrollando?

Hemos desarrollado varios productos que van a hacer que el consumidor tenga más productos ready to eat, con más valor nutricional. Compramos líneas para producir cosas como el formato abre fácil para el jurel tradicional y estamos sacando lomos de jurel, que es un producto que viene sin piel, sin espinas. También sacamos los lomos congelados, sin piel, sin espinas. Por el lado de la acuicultura, sacamos productos como choritos sin concha en envase retail y los fuimos acompañando de productos que ya existían en el mercado pero que los pide el canal y el consumidor como merluza y reineta.

Entonces, finalmente las plantas que estaban acostumbradas durante muchos años a producir el tarro estándar y jureles enteros congelados que se exportan, empezamos a desarrollar productos para el mercado nacional, de tal manera de poder hacer realidad la promesa que queremos cumplir.

¿En las otras líneas de negocios también van a seguir creciendo?

Cada una de las industrias, de las unidades de negocios, las queremos hacer crecer. Unas tienen un camino y otras tienen otro. Incluso dentro del mundo de la industria pesquera, por el lado de las sardinas, dentro de ese mundo en unos dos o tres años más, vamos a empezar a desarrollar productos para el consumo humano. Incluso dentro de las harinas (de pescado) puede haber proyectos de crecimiento. En el fondo, cada unidad de negocio tiene su propio crecimiento. Lo que es más claro y hoy día estamos enfocados es en consumo humano.

¿Cómo sigue avanzando el negocio del omega 3?

Originalmente lo tenía Orizon y después se creó Golden Omega, como administración independiente. Es una empresa de altísima tecnología, con un proceso patentado único en el mundo que ha estado en una etapa de desarrollo que ya lleva cinco años y que ha logrado diferenciarse del resto de los productores de omega 3 y eso le ha traído un fuerte incremento en ventas durante este año. Comparado con el año anterior, Golden Omega ha crecido un 80% en ventas y eso nos tiene muy contentos.

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