Este jueves 8 de noviembre, en el hotel Diego de Almagro de Punta Arenas (región de Magallanes), se realizó el seminario “Acuicultura Sustantable: pasado, presente y futuro de la industria en Chile y el mundo”, organizado por el Instituto Tecnológico del Salmon (Intesal), con el apoyo y auspicio de BioMar.

El objetivo del encuentro fue generar un encuentro entre la industria con parte de la comunidad magallánica para explicarles los alcances y la evolución que ha tenido el sector salmonicultor en los últimos 30 años, así como poder analizar las expectativas de la industria a futuro.

El gerente general de Intesal, Esteban Ramírez, dio la bienvenida a los asistentes y se refirió a la importancia de este tipo de iniciativas. “El poder conversar de forma abierta y transparente sobre la industria, así como sobre sus oportunidades y problemáticas en un evento organizado por la academia es otro ejemplo del cambio que estamos viviendo respecto de nuestro relacionamiento con la comunidad. Estamos empeñados en  buscar caminos para  difundir el conocimiento  y llevarlo, en un lenguaje claro, a todos quienes tengan interés en conocer la real situación de la salmonicultura en Chile, derribando mitos y generando puentes para  enfrentar los problemas reales”.

El ejecutivo agradeció, por su participación en el seminario, a la Asociación de Productores de Salmón y Trucha de Magallanes AG, a la Universidad de Magallanes, a BioMar y a los expositores.

Una industria necesaria

El seminario comenzó con la exposición del oficial regional de Pesca y Acuicultura de la FAO para América Latina y el Caribe, Alessandro Lovatelli, quién entregó una visión global de la acuicultura en el mundo. “Creemos que este sector va a contribuir a la producción de proteína que necesitamos para el futuro. Con el aumento de la población humana, el sector marino es una tremenda opción, teniendo en cuenta que el 72% del planeta es de agua salada y solo el 2% del alimento del mundo se saca del mar”, comentó.

Posteriormente, fue el turno del director de AQUA Medios y ORBE XXI, Adolfo Alvial, quién realizó un repaso histórico acerca de la evolución de la acuicultura en Chile y de cómo la tecnología ha sido crucial en el desarrollo del sector. Según sus palabras, la salmonicultura –que ha liderado los cultivos marinos– ha sido una actividad innovadora de gran escala, transformadora y con proyección a futuro, pero que ha sido percibida como controversial y en varias ocasiones ha sido cuestionada.

Recordando los primeros pasos de la industria, pasando desde el ranching al cultivo comercial en balsas jaulas, el ejecutivo se refirió al momento en que este sector de enorme crecimiento llegó a su punto de inflexión, al desatarse la crisis del virus ISA en 2007. De acuerdo con su percepción, esta situación dejó varias lecciones; entre ellas la certeza de los cuerpos de agua son realmente vulnerables cuando hay una alta concentración de biomasa. Además, se pudo reconocer la debilidad existente en cuanto a conocimientos ambientales, así como la necesidad de contar con normas de bioseguridad. De igual forma, se pudo ver “la necesidad de un mayor avance en investigación y desarrollo (I+D) para la generación de vacunas y otros productos y procedimientos de carácter preventivo”. Por último, la salmonicultura pudo apreciar, con la crisis del ISA y otras que han venido posteriormente, que tiene un alto reconocimiento, pero que cuenta “con un escaso apoyo en la base social, lo que la deja sin peso político para actuar”.

Adolfo Alvial reconoció que muchos de estos problemas han sido abordados los últimos años y que se ha avanzado en varios aspectos, contando actualmente, con una regulación más estricta, mayor bioseguridad, mejores prácticas y mucha mayor promoción de actividades de I+D. El ejecutivo valora este mejor escenario, puesto que, tal como lo mencionaron todos los expositores, la acuicultura tiene un enorme potencial a futuro.

Por su parte, el gerente de la Asociación de Productores de Magallanes, Cristián Kubota, se refirió al desarrollo de la actividad en el extremo sur del país; a la “acuicultura del fin del mundo”. El ejecutivo explicó que en la región de Magallanes hay más de 7 millones de hectáreas (há) marinas protegidas, mientras que sólo 1.900 há son utilizadas para el cultivo de salmónidos, por lo cual la industria no debería ser considerada una amenaza. Además, describió el énfasis que han puesto los productores magallánicos por operar de una manera altamente sustentable, con escaso o casi nulo uso de fármacos y con un fuerte compromiso por mantener las condiciones ambientales de la zona y fortalecer sus lazos con la comunidad.

Alimento sostenible

En el seminario también participó el product manager de BioMar, Oscar Berríos, quien se refirió al uso sustentable y eficiente del alimento en la acuicultura, buscando desmitificar la idea que prevalece en algunos sectores de la población y bajo la cual se considera que la salmonicultura utiliza enormes cantidades de otro tipo de pescados (pelágicos) para su alimentación.

En respuesta a ello, el ejecutivo se refirió a los altos estándares con los cuales trabajan las plantas de alimento. En el caso de su compañía, mencionó que esta opera bajo un concepto de sostenibilidad, mediante el cual se utilizan herramientas y métodos para medir la sustentabilidad en toda la cadena de valor. Además, destacó los avances que se han dado en el uso de materias primas sostenibles, utilizando cada vez menor cantidad de ingredientes de origen marino (como harina y aceite de pescado) y apostando por otro tipo de insumos generados o cultivados responsablemente.

En el encuentro también expusieron la la coordinadora de Investigación de Intesal, Paulina Artacho; y la investigadora del Centro Incar, Doris Soto.