En el marco del Programa para la Gestión Sanitaria en la Acuicultura (PGSA), el académico de la Universidad de Concepción (UdeC) y subdirector del Centro Incar, Dr. Cristian Gallardo, ha estado trabajando en un ambicioso proyecto. Se trata de “Caligus Life”, el cual tiene por finalidad comprender, de manera profunda, el ciclo de vida del parásito que afecta a la producción salmonicultora local mediante diversos “Work Packages”.

Según lo explicado por el investigador, el proyecto, que tiene una duración de dos años, se ha propuesto producir información biológica relevante respecto del parásito, que pueda ser utilizada en modelos matemáticos para predecir patrones de infección.

Además, la iniciativa se ha planteado la tarea de producir el primer genoma del Caligus rogercresseyi. “Hace diez años atrás se gastaron miles de millones en descifrar el genoma humano. Sin embargo, hoy existe tecnología que nos permite trabajar en ello invirtiendo mucho menos, en un tiempo reducido y con alta calidad”, informó el académico.

El especialista en piojo de mar anunció que este va a ser el primer genoma producido 100% por investigadores chilenos, puesto que el primero que se descifró en especies marinas fue el del salmón Atlántico (Salmo salar), pero aquí se trató de un consorcio internacional que tuvo, entre varias naciones, participación local.

“Noruega ya descifró el genoma del Lepeophtheirus salmonis, pero este es muy distinto al genoma del cáligus que tenemos en Chile, de modo que se hace necesario que podamos generar información producida en el país pensada para las problemáticas propias. Hoy, tenemos esas capacidades. Tenemos un súper bien nivel y podemos ir más allá”, planteó el científico, muy optimista con este camino que recién comienza.

Según lo explicado, el equipo de investigación ya comenzó a trabajar en el estudio del genoma del parásito, contando con la colaboración de algunos colegas de Estados Unidos sólo para la utilización de algunas tecnologías que no están presentes en Sudamérica. “El primer borrador esperamos tenerlo a fines de este año, o en su defecto dentro del primer semestre del próximo año”, expuso el profesional.

Entre otros avances logrados a través de “Caligus Life” se encuentra la propuesta de un nuevo tipo de bioensayo que permita hacer una más efectiva farmacovigilancia. “Estamos caracterizando cómo los piojos de mar responden a los distintos fármacos y buscando información sobre cómo se torna la resistencia. Esos resultados esperamos tenerlos pronto”, precisó.