El 2018 fue un buen año para la industria del salmón, lo cual quedó reflejado, principalmente, en el proceso de consolidación de la industria que se vino dando con fuerza desde el segundo semestre. Estos hechos, sin duda, marcaron tendencia y cada de las transacciones fue seguida con atención tanto por los propios salmonicultores, como por autoridades, inversionistas, proveedores y trabajadores del sector.

A principios de junio pasado, AquaChile llamó la atención al informar que estaba a punto de concretar la compra del 100% de Salmones Magallanes. Con esta adquisición, la mayor salmonicultora de capitales nacionales inició su arribo al extremo austral, para participar del negocio en dicha zona junto con empresas como Nova Austral, Australis, Multiexport Patagonia y BluRiver.

Por esos mismos días, se conoció la intensión de consolidar otra gran operación, consistente en la compra, por parte de Exportadora Los Fiordos –perteneciente al holding Agrosuper– del negocio de salmón Atlántico de Salmones Friosur y sus entidades relacionadas.

Pero la noticia que causó mayor impacto fue la surgida el 4 de agosto, cuando Agrosuper informó sobre la suscripción de un Contrato de Promesa de Compraventa y una OPA para adquirir la totalidad de la participación de Empresas AquaChile y otras sociedades en esta última compañía, lo que sería equivalente, en ese momento, al 67% de las acciones debidamente emitidas, suscritas y pagadas.

Esta noticia fue lejos una de las más leídas en Aqua.cl y las reacciones, desde todos los sectores, no tardaron en llegar. Finalmente, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) confirmó, el pasado 12 de diciembre, que aprobó la operación de concentración –por unos US$850 millones– consistente en la compra de las acciones de Empresas AquaChile por parte de Agrosuper, que a su vez controla a las salmonicultoras Los Fiordos y Friosur, cuya adquisición también recibió el visto bueno recientemente.

Durante su investigación, la FNE analizó las distintas hipótesis plausibles de mercado relevante, concluyendo que la operación no resulta apta para reducir sustancialmente la competencia, ya que no supera los umbrales de concentración establecidos en la Guía para el Análisis de Operaciones de Concentración Horizontal para el mercado de venta mayoristas.

En medio todo este revuelo, el 18 de noviembre Australis Seafood sorprendió enviando una carta a la Comisión para el Mercado Financiero, firmada por el presidente del Directorio, Martín Guilof, donde se informó de la potencial operación de adquisición de acciones de la salmonicultora perteneciente a Isidoro Quiroga por parte de la empresa de origen chino Joyvio.

Según se afirmó en el Hecho Esencial, Joyvio es “una compañía constituida conforme a las leyes de la República Popular China y filial del conglomerado chino Legend Holdings Corporation”. Específicamente, con dicha organización se suscribió un contrato de promesa de compraventa en virtud del cual, “sujeto a los términos y condiciones indicados en el mismo, Joyvio podría adquirir a través de un proceso de oferta pública de adquisición de acciones (OPA), hasta el 100% de las acciones emitida” por Australis Seafoods.

De acuerdo con la promesa de compraventa, los accionistas acordaron con Joyvio que, de concretarse la transacción, el precio a ser ofrecido en la OPA “por todas las acciones suscritas y pagadas de la compañía será, sujeto a los ajustes referidos más adelante, de US$880 millones”.

Sin duda, 2018 será un año para recordar como el aquel momento en que la industria chilena del salmón caminó hacia una consolidación que busca una operación más controlada y con mayor acuerdo entre los actores.

Escape de salmónidos

Foto para contextualizar los escapes de salmones desde centros de cultivo

Otra noticia que marcó el año 2018 en materia de salmonicultura fue el escape de salmónidos (690.000 ejemplares) ocurrido el pasado 5 de julio en el centro de cultivo “Punta Redonda”, ubicado en Isla Huar, en las cercanías de Calbuco (región de Los Lagos) y perteneciente a Marine Harvest Chile. Esto, debido a un fuerte temporal de viento puelche.

La compañía, desde un primer momento, informó sobre los hechos e inició las acciones necesarias para la recaptura de los ejemplares. Sin embargo, a pesar de existir versiones disímiles respecto del número de peces que se capturó, Sernapesca finalmente confirmo que el total ascendería a 38.286 peces, equivalente a un 5,54% del total escapado, por lo que el organismo determinó que existían fundamentos para presumir daño ambiental, de acuerdo con lo establecido en la Ley General de Pesca y Acuicultura. Además, el 31 de octubre pasado la Superintendencia de Medio Ambiente formuló cargos en contra de Marine Harvest Chile por incumplimiento de condiciones, normas y medidas establecidas en sus Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).

Además, debido a este hecho, se ha estado evaluando, en el Congreso, la posibilidad de permitir que pescadores artesanales puedan capturar libremente los salmones escapados, lo que ha generado opiniones encontradas entre diversos actores del rubro.

La difícil cruzada del Seikongen

"Seikongen" (Foto: Armada de Chile)Hay otra noticia, que tuvo su origen en octubre de 2017, pero que, sin duda, marcó también la pauta del mundo acuícola y pesquero en 2018. Se trata del hundimiento del wellboat Seikongen, perteneciente a CPT Empresas Marítimas, que dio qué hablar durante todo este año debido al revuelo que se produjo cuando comenzaron los trabajos para reflotar la nave y, posteriormente, para intentar evacuar sus desechos consistentes en alrededor de 100 toneladas de salmones en descomposición.

El mes de septiembre, este barco apareció, numerosas veces en la prensa, debido a que comenzó a deambular por diversas comunas, entre Chiloé y Puerto Montt, con el fin de encontrar un lugar donde descargar; pero las comunidades costeras pusieron una enorme resistencia, lo que dificultó el trabajo de la empresa y las autoridades regionales que perdieron el sueño buscando una solución. Finalmente, el 16 de septiembre, comenzaron las labores de extracción, sin ningún impacto en la salud humana ni en el medio ambiente.