Durante los últimos años, en la región de Los Lagos se ha registrado un aumento de las enfermedades asociadas al buceo, lo que se refleja en el crecimiento considerable de pacientes atendidos en la Cámara Hiperbárica de Ancud (provincia de Chiloé).

Es por ello que la Mesa de Buceo Seguro -conformada en el año 2010- ha realizado una serie de acciones apuntadas a concientizar sobre la importancia de la seguridad en las faenas de los trabajadores del mar, entregándoles capacitación, apoyo y atención médica gratuita cuando lo requieren, con el fin de disminuir las tasas de accidentabilidad y mortalidad.

En este contexto, la Secretaría Regional Ministerial (Seremi) de Salud Los Lagos -quien lidera esta Mesa de Buceo Seguro- está llevando a cabo un curso de buceo destinado a pescadores artesanales de la comuna de Ancud, tal como explicó la seremi (s) de Salud, Marcela Cárdenas, agregando que esta capacitación «va en directa relación con la mejora de conocimientos de los buzos desprotegidos de la Ley N°16.744, puesto que se entregan herramientas y conocimientos clave para que estos trabajadores del mar obtengan sus credenciales que los habilitan para realizar un buceo seguro. Asimismo, este tipo de certificación le permitirá encontrar trabajos remunerados y cambiar su condición de desprotegidos ante la ley».

Esta iniciativa de formación se está realizando desde el 14 al 29 de diciembre, y cuenta con distintos módulos, como normativa marítima asociada a la actividad del buceo, primeros auxilios, tablas de buceo, fisiología y física del buceo y actividades prácticas que involucran nado, apnea y prácticas de buceo propiamente tal, los cuales son dictados por profesionales con experiencia y con la debida acreditación para dar este tipo de capacitaciones, la cual además cuenta con los lineamientos exigidos por la autoridad marítima.

De acuerdo con las estadísticas entregadas por la Cámara Hiperbárica de Ancud sobre accidentabilidad en las faenas de buceo, el mayor número de pacientes con enfermedad descompresiva se presentan en las zonas de Ancud-Chacao, seguido de las zonas Quellón-Melinka y Maullín-Carelmapu, donde más de la mitad de los pacientes atendidos requiere retratamiento con un promedio de once sesiones cada uno para tratar enfermedades de tipo vestibular, cutánea, medular y articular.