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“El futuro ya está aquí”. Quizás, esta es una de las mejores frases que describe el nuevo producto desarrollado por Observe Technologies, apoyado conjuntamente por las filiales de AKVA Group en Chile y Escocia y que, a través del uso de Inteligencia Artificial (IA), busca asesorar a los salmonicultores en la mejor forma de alimentar a los peces de cultivo.

“La misión de AKVA Group es apoyar a sus clientes para que sean más sustentables, eficientes y seguros. Este nuevo producto apunta, precisamente, a los dos primeros valores al disminuir la pérdida de pellets y, por otra parte, entregar la cantidad apropiada de alimento según la demanda específica de una determinada jaula”, dice el presidente regional para América y Australasia de AKVA Group, Andrew Campbell.

Específicamente, se trata de un software que tiene la capacidad de analizar en línea múltiples dimensiones, como la disponibilidad de pellets, el comportamiento de los peces o parámetros ambientales, y recomendar a los responsables seguir alimentando, detenerse o aumentar la tasa de alimento. Lo mejor de todo es que, gracias al abastecimiento de información nueva e histórica, el producto va “aprendiendo” y asesorando de manera más precisa, jaula a jaula, centro a centro.

“En 2003, revolucionamos la industria del salmón al sacar al mercado nuestro software Fish Talk, el que permitía escuchar a los peces. Gracias a la Inteligencia Artificial, ahora estamos haciendo hablar a los peces, es decir, les estamos dando voz para que ellos mismos determinen la cantidad exacta de alimento que requieran”, apunta Campbell, y agrega que el nuevo desarrollo lleva varios meses de uso en centros de cultivo en Chile y Escocia.

Señales

En esta primera fase, el nuevo producto o servicio de AKVA Group no solo ha permitido mejorar la eficiencia de la alimentación, sino que también “advierte” de posibles problemas que puedan existir en determinados centros de cultivo. “Si una jaula cambia sus rangos habituales de consumo de alimento, es una señal de que algo está pasando. Por ejemplo, puede ser que la red lobera está tocando la pecera y que los peces no se están alimentado porque son estresados por lobos marinos. Ahí se deben enviar a los ROV o buzos para inspeccionar o corregir”, detalla Campbell.

Se puede destacar que, para el desarrollo de su nuevo producto, AKVA Group alcanzó acuerdos con empresas tecnológicas locales, como proveedores de sensores. Esto, como una forma de robustecer la información que “alimenta” la inteligencia del nuevo desarrollo.

Actualmente, los encargados de la alimentación de los peces deben analizar una gran cantidad de datos. “Con nuestro nuevo servicio, los operarios no tendrán que observar cinco o diez pantallas para tomar su decisión, bastará con preguntarle al computador las novedades que existen en cada jaula o la mejor estrategia para alimentar ese día”, finaliza el representante de AKVA Group, dejando entrever que las tecnologías ya están entregando múltiples oportunidades a la salmonicultura mundial y así ser más sustentables.