En el marco del cierre del curso “Socioecología y Biología de la Conservación” del Doctorado en Biología y Ecología Aplicada de la Universidad Católica del Norte (UCN) y la Universidad de La Serena (ULS), el jefe del Departamento de Áreas Protegidas del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), Diego Flores, dictó la charla titulada “Avances en Conservación de la Biodiversidad en Chile”. La actividad se llevó a cabo en dependencias de la UCN, en donde el experto también tuvo la oportunidad de moderar un conversatorio con los alumnos del programa.

Al respecto, Flores explica que su ponencia se centró en las áreas protegidas, instancia en la que detalló los avances actuales del país en materia de biodiversidad y las perspectivas proyectadas en esta área para el año 2030. A su vez, el experto subraya que el tema principal del conversatorio fue la integración de la ciencia con la política pública, “en este caso, cuáles son las brechas que hay entre toda la generación de conocimientos por parte del mundo científico, y todo el mundo de la toma de decisiones, de instrumentos públicos en gestión de la biodiversidad”.

Si bien el ingeniero forestal y magister en Áreas Silvestres y Conservación de la Naturaleza y en Administración Pública dice que efectivamente hay brechas entre científicos y el sector público, estas no son tan amplias. En ese sentido, recalca que “hay conversación entre el Ministerio del Medio Ambiente y los científicos; hay reuniones, asistencia a congresos, la relación no se basa en consultorías. Sin embargo, hay que establecer canales formales (con los científicos), permanentes, abiertos de participación de los investigadores”.

Por su parte, el académico de la UCN y organizador de esta charla, Dr. Carlos F. Gaymer, sostiene que la relación entre ambos sectores es de gran importancia porque “las políticas públicas tienen que estar fundamentadas en ciencias sólida y no en opinologías ni en creencias que no tengan un soporte firme, porque si no hay riesgo de que se tomen decisiones inapropiadas”.

El estado de la ciencia en Chile

Al consultar a Diego Flores sobre el estado de la ciencia en el país, el experto afirmó que “en Chile hay una ciencia de primer nivel, me atrevo a decirlo en el ámbito terrestre, marino, de ecosistemas, de especies, pero hay que aprovecharla de mejor forma para alimentar mejor a una política pública”. En este contexto, enfatiza que el componente social es clave porque, según argumenta, “uno no puede entender a la ecología funcionando apartada del ser humano, o sea el aspecto socioecológico es bien relevante de tomarlo en cuenta al momento de tomar decisiones y hacer política pública”.

Jefe del Departamento de Áreas Protegidas del MMA_En Chile hay ciencia de primer nivel1

Al respecto, el profesional ejemplifica con la siguiente idea: “a la gente le importa conservar, pero no ver afectada su fuente laboral, por ejemplo cuando tú estableces un área marina protegida, hay que ver cómo eso contribuye a que haya más rendimiento pesquero, lo que conlleva a una mejor calidad de vida y una mejor economía local a nivel de pescadores artesanales y sus familias”.

En cuanto a la formación de científicos del Programa Doctorado en Biología y Ecología Aplicada, el Dr. Carlos F. Gaymer dice que “se le está dando ese toque distinto que tiene que ver con que la ciencia, además, se pueda aplicar y tenga sentido para la toma de decisiones, eso no se está haciendo en ninguna otra universidad ni en ningún otro programa, por lo tanto hay un sello distintivo”.

Áreas marinas protegidas

Respecto a las áreas marinas protegidas, el experto precisa que hoy Chile tiene un 42% de la zona económica exclusiva protegida, concentrada principalmente en islas oceánicas, pero señala que hay un gran vacío en la protección del borde costero continental del país: “el desarrollo inmobiliario está creciendo agresivamente en todo lo que es el borde costero y las posibilidades de hacer protección se están viendo mermadas, por lo tanto hay que actuar rápido. Es súper necesario, no solamente la conservación submarina, sino que también del borde costero y ahí tenemos grades brechas de representatividad”.

Mientras que el Dr. Gaymer, quien también es director del Núcleo Milenio ESMOI, entidad dedicada a generar la base científica necesaria para fortalecer una estrategia de manejo sustentable y conservación de la biodiversidad de montes submarinos y las islas oceánicas chilenas, complementa que “Chile tiene que tener esos compromisos de representatividad ecosistémica, no solamente de las islas oceánicas, sino que del continente, incluido el borde costero”.

Para finalizar, el jefe del Departamento de Áreas Protegidas del MMA hace énfasis en que “Chile se subió al carro de la conservación desde hace mucho con el SNASPE (Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado) en la parte terrestre. Y considero que Chile tiene que basar su desarrollo en la conservación del patrimonio natural y en la utilización de buena forma de este. Nadie habla de terminar con la pesca, la silvicultura y la agricultura, estamos hablando de hacerlo de forma amigable con el medio ambiente”.