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En condiciones de pasar al Ejecutivo para su promulgación como ley de la república, quedó el proyecto (boletín 9489) que regula la captura de la jibia. Esto, luego que la Cámara de Diputados ratificara los cambios propuestos por el Senado por 115 votos a favor, dos en contra y once abstenciones.

En el segundo trámite, la iniciativa fue objeto de tres precisiones de carácter formal que no afectaron mayormente el texto aprobado inicialmente por la Cámara.

La propuesta define que la especie Dosidicus gigas o jibia solo pueda ser extraída utilizando potera o línea de mano como aparejo de pesca, quedando prohibido cualquier otro tipo.

Adicionalmente, el proyecto establece que los armadores que infrinjan esta norma serán sancionados con una multa de 500 unidades tributarias mensuales (UTM, que corresponde a $24.176.500 al valor de diciembre de 2018) y el comiso de las especies hidrobiológicas y de los productos derivados de estas.

Por último, se subraya que la presente ley entrará en vigencia seis meses después de su publicación.

La iniciativa, nacida en una moción de los diputados Daniel Núñez (PC) y Víctor Torres (DC), en agosto de 2014, presenta dentro de sus objetivos asegurar un tratamiento sustentable de este recurso pesquero.

Artesanales

Debido a la posibilidad de que la norma pase al Tribunal Constitucional (TC), dirigentes de las caletas El Membrillo, Portales yMiguel Angel Hernández el presidente de la Federación de Pescadores Artesanales Nuevo Amanecer, Miguel Ángel Hernández (todos de la región de Valparaíso), aseguraron que “si el gobierno, presionado por la industria, lleva esta norma al TC, la calle será nuestro nuevo escenario para pelear por nuestros derechos”.

En esa línea, Hernández (en la foto) manifestó que “en el Congreso termina una larga etapa donde logramos que la pesca de arrastre se eliminara para la jibia y podamos proteger el producto. Sin embargo, estamos en estado de alerta ante la posibilidad de que el gobierno, según las últimas declaraciones del subsecretario de Pesca y Acuicultura (Eduardo Riquelme), lleve esta norma al Tribunal Constitucional, lo que incendiará los ánimos y provocará que inmediatamente salgamos a la calle a defender lo que legalmente ganamos en el Parlamento”.

El dirigente ahondó que “ya es sabido por toda la opinión pública que el TC está operando como un quinto poder del Estado y es antidemocrático lo que está sucediendo. Aquí el poder de la industria, al igual que en la llamada ‘Ley Longueira’, ya se está notando, especialmente en la posibilidad de que la norma de la jibia llegue al TC. Nosotros no somos dirigentes que protestamos en las redes sociales y hemos trabajado duro para lograr que esta norma se apruebe y la defenderemos en la calle”, añadió.

Por su parte, el presidente de Caleta El Membrillo, Manuel Rojas, subrayó que están “en un estado de alerta total y muy preocupados. Si la norma de la jibia pasa al Tribunal Constitucional será un chiste. La industria con la pesca de arrastre ha trabajado para fabricar harina de pescado. Nosotros pescamos con potera y línea de mano y sacamos un producto valioso y de calidad. En casi todo el mundo el arrastre se ha eliminado y ahora debemos continuar con la merluza común, que ha sido arrasada por la industria”.

Mientras que el timonel de Caleta Portales, Pedro Tognio, dijo que ya decidieron en una asamblea “que lo que se gana en el Congreso se defiende en la calle y eso pasó con la jibia. Es antidemocrático que lo lleven al TC. La pesca de arrastre ya ha dañado muchas pesquerías de Chile y no queremos que se extermine la jibia. Ahora hay que empezar a trabajar en reformas a la pesca de la merluza común”.

Por parte de los industriales, sus dirigentes también se han manifestado. Lea >> Capitanes de pesca: “No somos depredadores”

Datos del IFOP

Conforme con los datos aportados en su momento por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) a la Comisión de Pesca, Acuicultura e Intereses Marítimos de la Cámara, la jibia es un depredador generalista y caníbal; presenta grandes fluctuaciones históricas de abundancia asociadas a cambios ambientales (aumentó por “El Niño”, período frío, disminución de depredadores, aumento de zonas de bajo contenido de oxígeno); y posee gran plasticidad, por cuanto, según las condiciones ambientales, los individuos pueden alcanzar tres grupos de tamaños (chicos, medianos y grandes).

En Chile, se hallan jibias del grupo de tamaño grande, mientras que en Perú coexisten los tres grupos (pequeño, mediano y grande).

Según el IFOP, el aumento de la abundancia de este recurso se considera como una de las causas principales del colapso de la merluza común en Chile y de pequeños pelágicos en el golfo de México.

La pesquería artesanal comenzó la captura de este recurso durante 2001, en tanto que en el 2010 se incorporó la flota industrial, con un máximo histórico durante ese mismo año, superando las 130.000 toneladas desembarcadas.

En 2012 se estableció una cuota de captura, dividida en un 80% para la flota artesanal y en un 20% para la flota industrial. En 2016, la cuota industrial se fraccionó mensualmente hasta agosto de cada año (40.000 toneladas).

Los rendimientos de pesca, medidos en toneladas capturadas por hora de arrastre, son siempre mayores durante el primer semestre, evidenciando una fuerte actividad durante los primeros meses del año, debido a la mayor disponibilidad del recurso.

Respecto de los ejemplares capturados, en su mayoría (>90%) están sobre la talla de madurez sexual y que el rendimiento máximo sostenido se alcanza dejando escapar el 40% de la biomasa que desovaría si no hubiera pesca.