English

(EFE) El Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Oregón (ODFW, por su sigla en inglés) inició este viernes 11 de enero el sacrificio de decenas de lobos marinos que migran desde California con el objetivo de proteger a los salmones en peligro de extinción del litoral noroccidental de Estados Unidos, dijeron autoridades de esa entidad a EFE.

Bryan Wright, biometrista de mamíferos marinos de ODFW, aseguró que “como biólogos es un golpe duro, porque no estudiamos para eliminar especies sino para entenderlas y protegerlas, pero hasta ahora no hemos conseguido reducir a los lobos marinos con las técnicas de reubicación y aparatos acústicos para asustarlos”.

“Hemos tenido que optar por una segunda opción, en pro de proteger otras especies en peligro de extinción”, argumentó Wright.

Inyección letal

Hasta este viernes habían capturado para sacrificio cuatro ejemplares que se encontraban en las cataratas del Willamette.

“Hay unos 53 ejemplares seleccionados para ser sacrificados (…), pero sabemos que la agencia no matará a más de 40 este año”, aseguró el representante de ODFW, explicando que “mediante inyecciones letales, sacrificamos a los seleccionados, que son siempre machos adultos de entre 9 y 15 años”.

El Congreso dio permiso para sacrificar hasta 93 lobos marinos procedentes de California si se prueba su impacto negativo.

Ley de protección

Fue en diciembre de 2018 cuando se modificó la ley de protección de animales marinos, vigente desde 1972, bajo el dato de que la población de lobos se ha multiplicado por 10 desde entonces, desde 30.000 a 300.000 ejemplares.

Lea >> [EN-ES] Estados Unidos da luz verde al sacrificio de lobos marinos

Wright sostuvo, no obstante, que la población “ha dejado de crecer”.

Bancos de salmón

Los estados de Oregón, Idaho y Washington han comenzado a luchar contra esta especie, que devora los bancos de salmón y es capaz de nadar desde el océano Pacífico hacia el interior, un recorrido de más de 150 kilómetros.

En Oregón, el salmón se congrega en la presa de Bonneville y en las cataratas de Willamette, hasta donde suben los lobos marinos desde la desembocadura del río Columbia.

El biólogo aseguró que unos 15.000 lobos habían vuelto a las aguas del Pacífico este invierno (boreal).

“Normalmente llegan en invierno desde California hasta el sur de Alaska y, tras volver a casa para aparearse desde mayo a agosto, vuelven a subir cada año al norte, ya que conocen el hábitat”, manifestó Wright.

“Esperamos que, al reducir la población, el año que vienen vengan menos y así cada año disminuya la población gradualmente”, agregó.

Orcas y osos

Los expertos de ODFW asocian los cambios de hábitat y el cambio climático con la desaparición del salmón, y esperan que la disminución del lobo marino en el área ayude, además, a frenar la desaparición de orcas locales y la afección para osos y otros animales que dependen del salmón como fuente de alimento.

Presione aquí para ver la nota en su fuente original de EFE.