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Un total de 28.660 ejemplares escaparon del centro de cultivo “Tubildad”, ubicado en la comuna de Quemchi, provincia de Chiloé, región de Los Lagos, y perteneciente a la salmonicultora Ventisqueros. Así lo informó durante la mañana de este viernes 1 de febrero el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) luego que el jueves (31 de enero) concluyera el plazo legal que tiene la empresa para realizar las faenas de recaptura, en el marco del plan de contingencia que le exige la normativa y que supervisa el Sernapesca.

El cálculo final de salmones fugados se logró tras el análisis documental y en terreno de la información, contrastando los datos de siembra y monitoreando todo el proceso de cosecha. En este caso, a diferencia de lo ocurrido en contingencias anteriores, la compañía involucrada no informó oportunamente del escape ni del número de peces perdidos, lo que significó una posterior denuncia ante la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA), subrayó la entidad de fiscalización acuícola-pesquera.

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A su vez, el Sernapesca afirmó que funcionarios de la Dirección Regional Los Lagos monitorearon permanentemente las labores de recaptura, con el fin de contabilizar los especímenes recuperados y poder consolidar de manera precisa la cifra total de salmones recapturados.

Concluido el plazo de recaptura, la subdirectora de Acuicultura (s) del Sernapesca, Ruth Alarcón, detalló que Ventisqueros “logró recuperar 3 mil 424 peces, lo que representa alrededor de un 12% de recaptura, lo que da cumplimiento a la normativa que señala el Reglamento Ambiental de la Acuicultura (RAMA), que indica que la empresa debe recuperar al menos un 10%; de lo contrario, se presume daño ambiental”.

El hecho se produjo el miércoles 26 de diciembre y, al día siguiente, inspectores del Sernapesca llegaron hasta el centro de cultivo donde constataron en terreno la presencia de salmones escapados, instruyendo la activación del plan de contingencia.

Para cerrar, Ruth Alarcón recordó la importancia de cumplir con la normativa del RAMA, según el cual los titulares de centros de cultivo deben informar a las autoridades los eventos de escape de peces dentro de las 24 horas siguientes a la emergencia. “Esto nos permite a los distintos organismos involucrados tomar acciones oportunas y eficaces para minimizar los riesgos de daño ambiental”, enfatizó.