Dos enormes botellas de 12 metros de longitud aparecieron durante la jornada de este sábado en la playa de La Serena (región de Coquimbo) en una acción encabezada por Greenpeace durante el fin de semana en que se pone fin a las bolsas plásticas, pero que buscar alertar respecto de la necesidad de ir ahora por la eliminación de los plásticos de un solo uso.

“Lo que buscamos con esta actividad es mostrar a los veraneantes cuáles son los residuos plásticos que se encuentran con mayor frecuencia en las playas de Chile y del mundo. En este contexto, las botellas, junto a vasos, cubiertos y bombillas, son el elemento más masivos como basura que inunda nuestros mares y costas. Hasta 25.000 toneladas de desechos plásticos terminan cada año en nuestros mares debido al mal manejo de estos desechos. La cifra equivale a 3.220 elefantes africanos. Es una cifra abrumadora que revela la manera en que la cultura del usar y tirar tiene su máximo exponente en los productos fabricados con plástico”, explicó Mauricio Ceballos, vocero del Movimiento Chile sin Plásticos de Greenpeace.

En Chile, el consumo de plásticos por persona es de 51 kg por año. De hecho, en el período entre 2010 a 2015, esa cifra aumentó en cinco kilos. Respecto solo de los envases y embalajes plásticos, si el consumo por persona era de casi 20 kilos al año el 2009, se estima que éste pasará a unos 40 kilos el 2020.

“Sacar del medioambiente las bolsas plásticas ha sido un gran triunfo ciudadano, pero el tsunami plástico es tan grande que seguiremos inundados de él si es que no podemos fin a los elementos de un solo uso. La ciudadanía está consiente de estos nefastos efectos y por eso necesitamos que el gobierno sea más osado y apure una prohibición para elementos que en la mayoría de las ocasiones no tienen ningún sentido. Necesitamos un Ministerio de Medio Ambiente y una ministra que asuma su rol político y que, al mismo tiempo que promociona campañas, lidere la presentación de una normativa que, tal como ya lo ha decidido la Unión Europea, ponga freno a los plásticos de un solo uso. No puede ser que los municipios del país, tal como sucedió con las bolsas plásticas, estén siendo más osados y marcando el rumbo”, dijo Ceballos.

Por su parte, el alcalde de La Serena, Roberto Jacob, quien estuvo presente en la actividad, señaló que “como Municipalidad de La Serena reiteramos nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente. Estamos haciendo un esfuerzo importante para reducir la basura y residuos plásticos que están contaminando no solo nuestros barrios, sino también nuestras playas y por ello fuimos pioneros en el llamado a no utilizar bolsas plásticas mucho antes que saliera la ley, que significó un cambio cultural que hoy ya está internalizado por la mayoría de quienes viven en nuestra ciudad. Por eso, y tal como ya lo están haciendo otros municipios, queremos analizar las mejores fórmulas para impedir que la basura plástica, especialmente botellas, siga contaminando y ensuciando nuestra comuna y podamos tener un lugar limpio como todos queremos”.

La actividad con las botellas gigantes en La Serena fue el lanzamiento de una gira por varias ciudades costeras del país hasta donde Greenpeace pretende alertar respecto de los negativos efectos de la contaminación por plásticos. Junto a las botellas, la ONG realizará actividades de limpieza de playas y “auditorías” para saber cuáles son las marcas que más están contaminando nuestros principales centros de veraneo.

“Invitamos a la gente a la gente a que ingrese a la página web de Greenpeace y se sume a las miles de personas que ya ha apoyado esta iniciativa. Debemos hacer un esfuerzo por detener este tsunami de plástico y apostar por su reducción y reutilización. Lamentamos, eso sí, que estén siendo los municipios quienes estén llevando la iniciativa y que no sea el Ministerio de Medio Ambiente el que no lidere una legislación como la que, por ejemplo, se ha conocido hace unos días por parte de la Unión Europea”, concluyó Mauricio Ceballos.