Entre los días 29 y 31 de enero, en San Antonio, región de Valparaíso, se desarrolló el “III Taller de Biología y Anatomía de Condrictios”, el cual se dictó bajo el proyecto de “Seguimiento de Recursos Altamente Migratorios – Enfoque Ecosistémico”. Los monitores de la actividad fueron la Dra. Patricia Zárate y el académico de la Universidad de Valparaíso (UV) Francisco Concha, y tuvo como objetivo principal reforzar los conocimientos de aproximadamente 25 observadores científicos del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) en biología, anatomía y muestreo de tiburones, rayas y quimeras.

La Dra. Zárate se refirió al curso explicando que “esta actividad es una capacitación para los observadores científicos en lo que respecta a condrictios, grupo de En la región de Valparaíso se desarrolló curso sobre tiburones, rayas y quimeras1animales marinos que está formado por tiburones, rayas y quimeras. En este taller se entregan clases teóricas donde abordamos temas relacionados con el rol ecológico de estos organismos en el ecosistema marino, el estado actual de conservación de estas especies en Chile y en otras partes del mundo, la situación de sus pesquerías y aspectos biológicos relevantes. En las sesiones prácticas trabajamos con una amplia variedad de animales, desde los que habitan en aguas profundas hasta los que viven en la superficie del mar, y nos enfocamos en su forma y en los distintos sistemas corporales como el reproductivo, digestivo, circulatorio y respiratorio”, precisó.

En la actividad participaron observadores científicos del IFOP, quienes tienen el importante rol de colectar la información biológica de las pesquerías en Chile tanto a bordo de las embarcaciones como en los muelles a lo largo del país. Ellos son los encargados de identificar, medir y tomar muestras de todas las especies capturadas. “Dicha información es fundamental para los proyectos que desarrollamos en el IFOP”, subrayó la Dra. Zárate, precisando que en el curso participaron 25 observadores científicos que realizan esta labor en pesquerías pelágicas y demersales que se desarrollan entre Arica (región de Arica y Parinacota) y Lebu (región del Biobío).

Juan Carlos Guerrero, observador científico, narró que “el curso se centra básicamente en reconocer los aparatos digestivos, reproductivos y circulatorios de los condrictios, lo que está a cargo de la Dra. Patricia Zárate. Estudiamos el contenido estomacal de un azulejo y encontramos una caballa; en otras especies encontramos bacalao y calamares. Es que las especies de tiburones son muy variadas ya que tenemos una costa muy larga en nuestro país. Por último, quiero destacar la calidad del curso, puesto que nos sirve mucho y nos entrega más y mejor información sobre las especies estudiadas”, ahondó Guerrero.

Por su parte, Daniel Fuenzalida, también observador científico, expresó que “el objetivo del taller es unificar criterios con todos los observadores científicos de IFOP, que están a lo largo del país. Acá se aprende tanto de la anatomía interna como externa de los condrictios, y mejoramos nuestro conocimiento para poder identificar a las distintas especies. El taller es muy entretenido ya que contamos con diversas especies y eso nos permiten trabajar y aprender mucho”.

En la región de Valparaíso se desarrolló curso sobre tiburones, rayas y quimeras2

Francisco Concha mencionó que los asistentes pudieron identificar especies de profundidad, otras pelágicas, usando para esto algunas claves que existen en la literatura. “Se les reforzó cuáles son las claves o caracteres importantes para poder identificar una especie, como por ejemplo en qué aleta fijarse, qué medición hacer, qué pasa con los dientes, qué pasa con las proporciones; en la anatomía interna, en tanto, vemos estados de madurez, contenidos estomacales, y en la parte reproductiva si las hembras están preñadas”, detalló el profesor de la UV.

La Dra. Zárate finalizó diciendo que la importancia de estudiar los condrictios es que tienen un rol ecológico muy importante en el mar, son depredadores topes, es decir están en lo alto de la cadena trófica y tienen pocos depredadores; además, regulan las poblaciones de sus presas que se encuentran en el ecosistema. “La remoción de estos depredadores tope ha demostrado alrededor del mundo que puede ser catastrófica en algunos ambientes, ya que afectan de manera indirecta a las especies que se encuentran en los niveles tróficos más bajos, las que muchas veces son de interés comercial”, cerró la investigadora del IFOP.