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En los centros acuícolas en mar abierto, las especies de peces de cultivo, como la dorada, la lubina o la corvina, y las especies silvestres, como la boga, la llisa, la alacha o la caballa, comparten numerosos parásitos, ya que las redes de contención de los ejemplares de acuicultura no pueden retener, por su tamaño, las formas parasitarias.

De acuerdo con un comunicado entregado por la Agencia Iberoamericana para la Difusión de la Ciencia y la Tecnología (Dicyt), la identificación de las especies parasitarias que infectan a los peces cultivados y silvestres en varias zonas marinas de la Comunidad Valenciana y Canarias (España), es el objetivo principal de la investigación de un equipo de profesores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera, que cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad, del Ministerio para la Transición Ecológica, a través del Programa Pleamar, cofinanciado por el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca (FEMP).

El equipo investigador del grupo SAIGAS (Servicio de Análisis, Investigación y Gestión de Animales Silvestres) está integrado por los profesores de la Facultad de Veterinaria de la CEU-UCH Jordi López Ramon, Jesús Cardells Peris, Víctor Lizana Martín, Alejandra Escudero Cervera y Agustín Barragán Hernández.

Investigadores del Grupo SAIGAS de la CEU-UCH (Foto CEU-UCH)
Investigadores de SAIGAS (Fuente de foto: CEU-UCH)

Según explica el profesor Jordi López, investigador principal del proyecto, los peces mantenidos en jaulas de centros acuícolas marinos pueden formar parte del ciclo biológico de los parásitos de los peces silvestres de alrededor, y viceversa. “En los peces cultivados que se encuentren parasitados, el ciclo finaliza en el momento de la pesca, controlándose así la difusión del parásito. Pero esto no sucede cuando la especie parasitada es de vida libre, ya que no se puede controlar ni su difusión, ni su virulencia”, precisa.

Por ello, una vez identificadas las especies parasitarias que infectan a los peces cultivados y silvestres en áreas de Castellón, Alicante y Canarias, los investigadores de la CEU-UCH elaborarán una serie de recomendaciones para que las explotaciones acuícolas estudiadas en estas áreas marítimas puedan minimizar el riesgo de infección y disminuir así la difusión de las formas parasitarias en el medio marino, contribuyendo a preservar la biodiversidad.

En esa línea, el profesor Jordi López enfatiza que “el conocimiento adquirido con este proyecto será de gran importancia, principalmente para el sector acuícola nacional, y también para el resto de productores europeos, ya que aportará información sobre las interacciones de los parásitos entre las especies producidas en centros acuícolas en mar abierto y las especies salvajes presentes alrededor de las mismas. Además, se aportará conocimiento sobre las parasitosis en el ecosistema marino y sobre los ciclos biológicos de los diferentes parásitos. Finalmente, el establecimiento de unas prácticas en los centros acuícolas que minimicen la transferencia de parásitos a poblaciones salvajes será, sin duda, un beneficio para el medio ambiente marino”.

En las costas de la Comunidad Valenciana y Canarias

El proyecto se desarrollará durante doce meses en la demarcación marina levantino-balear, en concreto en instalaciones acuícolas en mar abierto de las provincias de Castellón y Alicante. Y también en la demarcación marina canaria, en instalaciones acuícolas ubicadas en las islas de Lanzarote, Gran Canaria, Tenerife y La Palma.

El proyecto de la CEU-UCH contempla el diseño de un prototipo de “fototrampeo”, para analizar la fauna marina en torno a las jaulas de los centros acuícolas de las zonas objeto de estudio, que estará formado por varias cámaras que puedan tomar fotos subacuáticas secuenciales, para ver las diferentes especies que se encuentran en los alrededores. Y con los resultados del estudio parasitológico en branquias y sistema digestivo de las especies intrajaula y extrajaula, se determinarán las interacciones parasitarias y potenciales peligros de transmisión para la fauna salvaje.

Socios colaboradores

En el proyecto de la CEU-UCH participan dos entidades asociadas: la Agrupación de Defensa Sanitaria Acuicultura de la Comunitat Valenciana (ADS Acuival) y la Agrupación de Defensa Sanitaria de la Acuicultura de Canarias (ADS Accan). “Las Agrupaciones de Defensa Sanitaria son entidades asociativas del sector acuícola, cuyo objetivo principal es mejorar el estatus sanitario de los animales y luchar contra las enfermedades de estos mediante la adopción de medidas sanitarias coordinadas entre sus asociados. Los centros de cultivo participantes en el estudio están asociadas a ambas ADS. Y la Asociación Empresarial de Acuicultura de España (Apromar) colaborará también en la difusión del proyecto”, explica Jordi López.

De acuerdo con las palabras del investigador principal del proyecto de la CEU-UCH, “la obtención de estos resultados sobre especies parasitadas e interacciones entre ellas nos permitirá diseñar recomendaciones para minimizar el riesgo de difusión de los agentes patógenos que irán dirigidas, a priori, a los centros de peces cultivados, ya que es en ellas dónde se pueden aplicar las medidas paliativas que reduzcan la parasitación de las peces salvajes. En definitiva, el proyecto redundará en la contribución de las explotaciones acuícolas al medio ambiente, reduciendo la transmisión de parásitos en el medio marino y mejorando la sanidad y bienestar de los animales de acuicultura, en línea con las prioridades establecidas por los fondos europeos FEMP y la Fundación Biodiversidad en España, que colaboran en este proyecto”.

Además, el proyecto está vinculado al proyecto Life IP-Intemares que busca conseguir una red consolidada de espacios marinos en la Red Natura 2000 en el medio marino gestionada de manera eficaz e integrada, con la participación activa de los sectores implicados y con la investigación como herramientas básicas para la toma de decisiones.

*Foto destacada (de contexto): Cultivo de seriola en España (Archivo CTAqua).