La industria salmonicultora local nació vinculada principalmente al trabajo masculino. Por sus características –con una buena parte de sus operaciones en pisciculturas y centros de engorda ubicados en lugares aislados– fueron ellos los que desde el comienzo tuvieron mayor presencia. No obstante, con los años y la evolución de la actividad, se han ido sumando mujeres a diversas y prácticamente todas las áreas, desde cargos administrativos, hasta labores en plantas de proceso, empresas proveedoras, investigación y muchos emprendimientos que han logrado ser exitosos.

Fundadoras de BioledEs así como hoy la industria cuenta con numerosas mujeres que ha logrado hacerse un espacio y alcanzar puestos de alta relevancia. Incluso, algunas de ellas han sido ampliamente reconocidas, como las hermanas Ximena y Cristina Navarro, las que en 2018 fueron elegidas dentro de las 100 Mujeres Líderes de Chile, galardón entregado en conjunto entre Mujeres Empresarias y el Diario El Mercurio. Estas profesionales comenzaron a gestar, hace alrededor de doce años, la empresa Bioled, que se ha convertido en una de las principales proveedoras de lámparas para fotoperiodo, con una variedad de servicios relacionados.

Hoy, las hermanas reflexionan y mencionan que “todo emprendimiento requiere mucha perseverancia y esfuerzo, sobre todo cuando se trata de innovaciones tecnológicas y de procesos. Nuestros principales obstáculos fueron de financiamiento, pero afortunadamente a muy poco andar nos encontramos con clientes que confiaron en nosotros y se atrevieron a probar nuestros productos. Otra gran dificultad fue el explosivo crecimiento que tuvimos, lo que nos obligó a ajustar la estructura de la empresa para poder cumplir con los requerimientos del mercado”. Añaden que “los principales desafíos que deben enfrentar las mujeres es realizar su trabajo con excelencia para minimizar los mitos de diferencia de géneros. Pero, ciertamente, tenemos mucho que aportar a la industria, principalmente en cuanto al manejo de habilidades blandas, que cada vez son más necesarias en el mundo empresarial”.

AKVA mujeres trabajoLa salmonicultura también está contando hoy con mujeres que se están desempeñando en áreas inusuales y complejas. Por ejemplo, hay varias mujeres que son jefas o asistentes de centro y que laboran bajo sistemas de turnos en las instalaciones de engorda en las regiones del sur. También la comunidad acuícola se ha sorprendido al conocer, recientemente, que empresas proveedoras, como AKVA Group Chile han incorporado mujeres a las labores de soldadura. Sí. Alrededor de 23 mujeres de la región de Los Lagos hoy trabajan en la compañía desempeñando estas labores tradicionalmente masculinas.

Una de estas trabajadoras, Jeanette Salazar, quien es técnico en alimentos, secretaria ejecutiva y ahora pionera en el grupo de las soldadoras nocturnas de AKVA Group Chile, expresa que “jamás imaginé trabajar en algo así. Debí probarme a mí misma que podía. En el mundo todo está cambiando. Es un giro rotundo, muy importante y positivo. Fue duro en un principio, porque era un campo de hombres, un trabajo rudo, pero que hoy me gusta demasiado. Me siento integrada y capaz de desempeñarme en cualquier área”.

Mesa de SalmonChile

Pero no sólo basta con incluir mujeres; dicha integración –sobre todo considerando la sociedad actual y las tendencias globales– también debe considerar aspectos de igualdad de género, con el fin de que ellas sean respetadas y consideradas en igualdad de condiciones respecto de sus compañeros. Consciente de que este es un tema fundamental, la Asociación de la Industria del Salmón de Chile A.G. (SalmonChile) ha querido ponerse a tono, creando en diciembre pasado la Mesa de Mujeres por la Equidad de Género, la cual es coordinada por su jefa de proyectos, Marcela Bravo.

“Como gremio, tenemos la responsabilidad de ir adaptándonos a los cambios que la sociedad va exigiendo y las tendencias sociales actuales y, de esta forma, ir transmitiendo esa información a nuestras empresas. Por ello, hemos tomado este desafío que abordaremos a través de proyectos concretos que generen valor a la industria en general”, comenta la ejecutiva.

SalmonChile crea mesa de mujeres por la equidad de géneroEl objetivo principal de esta mesa es aumentar la participación de las mujeres en la industria. Dentro de las líneas de acción, se planea realizar, en primer lugar, un diagnóstico sobre lo que sucede en las empresas para posteriormente generar compromisos y una agenda de cierre de brechas. “También esperamos entregar herramientas que permitan el desarrollo y atracción de talento femenino, por ejemplo, a través de un programa de mentoring y también con mesas de trabajo y buenas prácticas. Otro objetivo importante es poner en la agenda pública el tema de inclusión y políticas de género a través de distintas acciones de difusión, como workshops y seminarios”, cuenta la ejecutiva.

Esta inédita instancia está integrada por mujeres de las áreas de recursos humanos, comunicaciones, proveedores y emprendimiento vinculado a la actividad, cuyo trabajo se complementará con la participación de un grupo mayor de representantes de todas las empresas socias de SalmonChile y de toda la cadena de valor. “En las iniciativas que se lleven a cabo, el objetivo es que participen mujeres de diferentes áreas, aquellas que se desempeñan en trabajos operativos en instalaciones de cultivo y en plantas procesadoras, así como también en puestos técnicos relacionados con producción, salud y bienestar animal, calidad, inocuidad y logística; funciones administrativas, ejecutivas y de representación laboral tanto en las firmas salmonicultoras como proveedoras. Asimismo, mujeres indirectamente relacionadas, como son las pescadoras artesanales, recolectoras, pequeñas proveedoras y representantes de comunidades y otras organizaciones no gubernamentales”, precisa Marcela Bravo.

Una vez que se cuente con un diagnóstico, se diseñará un Plan de Acción que aborde iniciativas que contribuyan a cerrar brechas de género detectadas y así avanzar en los temas identificados. “Tenemos un desafío como sociedad de dar más oportunidades al desarrollo de las mujeres, generando condiciones adecuadas para que más mujeres se integren a la fuerza laboral, exista mayor representación de mujeres en la alta dirección y disminuir la brecha salarial, entre otros tópicos”, concluye la profesional.