Yangfan Zhang, Mark P. Polinski, Phillip R. Morrison, Colin J. Brauner, Anthony P. Farrell y Kyle A. Garver de la Universidad de Columbia Británica (Canadá) y de Aquatic Diagnostics and Genomics Division de la Estación Biológica del Pacífico de Pesca y Océanos del mismo país, elaboraron un artículo científico en donde abordaron el efecto de Piscine orthoreovirus (PRV) en salmónidos.

En el estudio, los investigadores comienzan subrayando que la reciente detección ubicua de PRV entre dicho tipo de peces ha despertado la preocupación internacional sobre el rendimiento cardiorrespiratorio de los salmones silvestres y de cultivo infectados.

«Se ha demostrado que PRV crea una viremia sustancial en el salmón al atacar a los eritrocitos para la replicación principal. En algunos casos, las infecciones se desarrollan como inflamación del corazón y del músculo esquelético (HSMI, por su sigla en inglés) u otras afecciones patológicas que afectan el sistema respiratorio», explican los científicos, añadiendo que los estudios de infecciones controladas que miden el deterioro fisiológico de los sistemas de soporte vital son críticos para evaluar la gravedad de las infecciones por PRV.

En esa línea, subrayan que el rendimiento respiratorio es un sistema de este tipo y para ello se midieron múltiples índices para probar la hipótesis de que una cepa de PRV de virulencia baja del Pacífico de Canadá compromete las capacidades cardiorrespiratorias del salmón Atlántico (Salmo salar).

«Al contrario de esa hipótesis, la afinidad por el oxígeno y la capacidad de carga de los eritrocitos no se vieron afectadas por el PRV a pesar de la presencia de viremia grave, patología cardíaca menor y activación celular transitoria de las vías de respuesta antiviral. De manera similar, los peces infectados con PRV no tuvieron diferencias sostenidas ni apreciables en las capacidades respiratorias en comparación con los peces de control», enfatizaron. Y añadieron: «La falta de daño funcional al salmón infectado con PRV en este caso destaca que, en una era de descubrimiento de virus sin precedentes, la detección de infección viral no implica necesariamente daño corporal y que la carga viral no siempre es un indicador adecuado de la enfermedad dentro de un organismo huésped».

Acceda aquí a la investigación completa que fue publicada en Frontiers in Physiology.