Un estudio liderado por la Dra. Doris Soto, investigadora principal del Programa Integrativo del Centro Interdisciplinario para la Investigación Acuícola (INCAR), se basó en la implementación de un modelo semi-cuantitativo que considera la evaluación conjunta de indicadores de exposición (riesgos), sensibilidad (dependencia económica y social) y capacidad de adaptación (medidas que previenen y mitigan impactos).

La investigación titulada «Salmon farming vulnerability to climate change in southern Chile: Understanding the biophysical, socioeconomic and governance links», recientemente publicada en la prestigiosa revista Reviews in Aquaculture, destaca además por ser un trabajo interdisciplinario que incluyó, entre otros, expertos en acuicultura, clima y economía del Centro INCAR y del Centro del Clima y la Resiliencia (CR2).

Los resultados obtenidos evidencian que comunas con mayores concentraciones de producción de salmónidos están más expuestas a los impactos del cambio climático. «El cambio climático será mayor en la región de Los Lagos y norte de la región de Aysén, especialmente por reducción de precipitaciones e incremento de temperatura», explicó la investigadora.

Según la Dra. Doris Soto, en algunos casos esta condición coincide con una mayor sensibilidad y una menor capacidad de adaptación. En este sentido, la evaluación de escenarios –realizadas en el estudio- permitieron explorar cambios en la vulnerabilidad producto de modificaciones en las prácticas de manejo y de ordenamiento espacial. «Estos resultados debiesen impulsar un mayor debate sobre la generación de políticas destinadas a aumentar la adaptación al cambio climático y la sustentabilidad a largo plazo del sector», añadió la investigadora principal del Programa Integrativo del INCAR.

La investigación se realizó en ocho comunas representativas de la producción de salmónidos: Cochamó, Puerto Montt, Hualaihué, Chaitén, Castro, Quellón (en la región de Los Lagos), Puerto Cisnes, Aysén (región de Aysén) y Puerto Natales (región de Magallanes y de la Antártica Chilena), resultando Cochamó, Puerto Cisnes y Quellón como las comunas con mayor vulnerabilidad. En contraste, las comunas con menor vulnerabilidad son Puerto Natales y Puerto Montt.

«Es fructífero discutir dónde surgen estas diferencias. El nivel de exposición en Puerto Montt, una de las comunas con la menor vulnerabilidad, es el mismo que en Quellón y Cochamó, dos comunas con los valores más altos de vulnerabilidad. Por lo tanto, la alta exposición per se no condiciona la situación de vulnerabilidad de la comuna. En este caso, los otros factores (sensibilidad y capacidad de adaptación) que contribuyen a la vulnerabilidad explican la diferencia en el valor obtenido», resaltó la Dra. Soto.

Entre los indicadores de capacidad de adaptación, los investigadores destacan como clave para reducir la vulnerabilidad la existencia de sistemas de monitoreo y alerta temprana transparentes y accesibles, y la zonificación y gestión de la acuicultura basada en el riesgo, considerando la propagación de enfermedades y parásitos.

El trabajo interdisciplinario generó el primer policy brief (PB1) del Centro INCAR, como una forma de contribuir al desarrollo de políticas públicas para el desarrollo de una acuicultura sustentable. Descárguelo aquí >> PB1-INCAR

Mientras que para acceder al estudio completo, presione aquí.