Las enfermedades de los animales acuáticos amenazan la sustentabilidad económica y medioambiental de la acuicultura, el sector de producción de alimentos de más rápido crecimiento en el mundo y una fuente de ingresos para alrededor de 20 millones de personas.

Así lo concuerdan los cientos de expertos que se reúnen entre este martes 2 y hasta el próximo jueves 4 de abril en la ciudad de Santiago, región Metropolitana, Chile, durante la conferencia de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). El evento se centra en los resultados globales en términos de prevención de enfermedades, las cuales representan un costo de más de US$6.000 millones por año, en el seguimiento de los brotes de patologías a través de las fronteras y, por último, en la necesidad de implementar las normas internacionales para ayudar a mantener la salud de las especies hidrobiológicas.

“En un sector como la acuicultura en rápido crecimiento, tanto en la demanda como en la producción, es probable enfrentarse a riesgos y desafíos sanitarios cada vez mayores”, comenzó enfatizando la directora general de la OIE, Dra. Monique Eloit, para quien gracias a una colaboración transfronteriza y a la implementación de las normas internacionales de la entidad que encabeza, “podemos limitar los brotes de las enfermedades emergentes, que ya han causado pérdidas significativas en todo el mundo, impactando las economías nacionales en algunos países y amenazando una fuente vital de proteínas animales nutritivas”.

Monique Eloit 1

La conferencia, que cuenta con el respaldo y los auspicios del Estado de Chile, destaca la necesidad crítica de programas sanitarios coordinados para salvaguardar la productividad y la sustentabilidad de la acuicultura.

En la actualidad, los animales acuáticos representan cerca del 20% de la ingesta media per cápita de proteína animal de unos 3.200 millones de personas. Sin embargo, las proyecciones recientes sugieren que, para satisfacer la demanda en alza de peces y alimentos de origen marino, la producción tendrá que duplicarse de aquí al 2030, con la mayoría de su crecimiento viniendo de la acuicultura.

En consecuencia, la gestión cuidadosa de la sanidad de los animales acuáticos se ha vuelto esencial para acompañar el desarrollo de una acuicultura sustentable, y superar los desafíos sanitarios y de biodiversidad que se derivan de los altos niveles de producción y de los volúmenes comerciales, así como del entorno abierto en el que estas poblaciones suelen vivir.

Es así como el tema de la conferencia, “Colaboración y sustentabilidad: Nuestro futuro”, incluye un programa de debates en torno a la gestión de las enfermedades, la bioseguridad y el uso responsable de los antimicrobianos (antibióticos), es decir, los principales desafíos que enfrenta actualmente el rubro acuícola.

De igual manera, el encuentro destaca las actualizaciones más recientes del Código Acuático y del Manual Acuático de la OIE, al igual que el sistema de información zoosanitaria (WAHIS), la herramienta de notificación de enfermedades de importancia crítica del organismo internacional.

Las sesiones incluyen temas como la gestión de las enfermedades transfronterizas y emergentes; la bioseguridad en los establecimientos de acuicultura; la implementación de las normas internacionales de la OIE, y los progresos en la gestión de enfermedades.

“La acuicultura la practican tanto los campesinos con recursos limitados, como las grandes compañías multinacionales”, subrayó la Dra. Eloit, añadiendo que “mantener a los animales acuáticos sanos ayudará a asegurar la subsistencia de millones de personas en el mundo, protegerá la diversidad de la vida acuática y garantizará la seguridad alimentaria para las futuras generaciones”. Y cerró su intervención diciendo que “la implementación de las normas internacionales de la OIE es clave para el desarrollo de una acuicultura sustentable a través de la mejora de la sanidad animal en todo el mundo”.

Comercio internacional

Por su parte, la directora del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura de Chile (Sernapesca), Alicia Gallardo, precisó a AQUA que la OIE tiene una lista de enfermedades para peces, moluscos y crustáceos, la cual contiene las patologías que son relevantes para el comercio, tanto de las especies vivas como de sus productos. Es decir, la OIE es una de las tres entidades “hermanas” que la Organización Mundial de Comercio (OMC) establece como estándares para el intercambio entre los países.

Por lo tanto, la lista contiene aquellas enfermedades que son de preocupación y que se requieren controlar para exportaciones e importaciones seguras. Y existen patologías, como las emergentes, que todavía no cumplen con los requisitos para estar en la lista. Es por eso que la directora general de la OIE enfatizó: “Países, por favor notifiquen las enfermedades emergentes, porque si no tenemos los datos del peligro, no podemos avanzar”.

Conferencia de prensa con Alicia Gallardo 1

Es que para que una enfermedad salte de la emergencia a la lista, tiene que estar comprobadamente que se transmite a través de los productos, debe haber un método de diagnóstico suficientemente sensible que permita que un país diga “yo soy libre”, y que una nación pueda establecer mecanismos de vigilancia y tiene que cumplir con ciertas características establecidas en el código de animales acuáticos.

En la instancia nombraron la denominada “enfermedad de la tilapia del lago, que está en condición de emergente, igual que la mortalidad temprana del camarón, que también es considerada como emergente.

Conferencia de prensa con Alicia Gallardo

En el salmón, en tanto, hay patologías como la enfermedad del páncreas (PD, por su sigla en inglés) que no estaba en la lista. “Chile consideró, hace unos cinco años, que esta enfermedad podía ser importante en el comercio y puso a disposición de la OIE toda la información. La comisión científica revisó la información y la incluyó en la lista. Entonces, es muy importante que los países investiguen, tengan información relativas a las enfermedades que van apareciendo, evalúen su impacto económico y notifiquen a la OIE, para que esta, a través de sus sistemas de trabajo, pueda hacer elementos preventivos antes que la enfermedad se constituya en un peligro, como lo fue el ISA (Anemia Infecciosa del Salmón) en Chile”, concluyó Alicia Gallardo.

La conferencia se transmite en vivo en: www.oie.int/aquatic-conference2019