El Ejecutivo envió al Congreso Nacional un proyecto de ley enfocado en la actividad pesquera bentónica, vale decir, aquella que desarrollan buzos, algueros y recolectores.

La propuesta se hará cargo de un antiguo anhelo de quienes se desempeñan en ese ámbito: contar con una norma que reconozca las particularidades de su actividad, la regule y propicie su desarrollo sustentable.

La iniciativa ingresó al Legislativo a través del Senado y será examinada en primer término por la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura, presidida por el congresista Rabindranath Quinteros.

“Estamos muy contentos porque se ingresó al Senado la tan anhelada ley bentónica”, subrayó el subsecretario de Pesca y Acuicultura, Eduardo Riquelme.

“Esta normativa regula de manera especial, por ejemplo, a los buzos. Los recursos bentónicos son aquellos que están en el fondo marino, por lo que su actividad es arriesgada. Y, de algún modo, aquella se asimilaba, a la fuerza, a la condición de pescador. Sin embargo, las realidades que hay entre buzos y pescadores son totalmente distintas”, graficó la autoridad.

En ese plano, consignó, por ejemplo, que el buzo requiere de un asistente, lo que no consideraba la actual ley. “Por tanto, este proyecto se adecúa a esta realidad. Es un anhelo antiguo del mundo pesquero artesanal, fundamentalmente de los buzos, y estamos muy conformes de poder iniciar este proceso legislativo”, agregó Riquelme.

La vida de los recursos bentónicos está estrechamente asociada al sustrato o fondo marino. Entre ellos se cuentan moluscos, custáceos y algas, como: erizo, loco, macha, lapa, navajuela, almeja, huepo, juliana, taquilla, pulpo, distintos tipos de huiro, cochayuyo, pelillo y lugas.