Este miércoles 10 de abril, representantes del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) y de la Seremi de Salud de la región de Los Lagos, se reunieron en Puerto Octay para analizar y alertar a la población –sobre todo ahora que se aproxima Semana Santa– acerca de los peligros que constituye consumir salmón extraído desde lagos y ríos, los cuales pueden estar infectados con el parásito del género Diphyllobothrium.

IMG-20190410-WA0004Según lo explicado por el director regional de Sernapesca Los Lagos, Eduardo Aguilera, “en las últimas fiscalizaciones hemos detectado un alto número de personas que están realizando extracciones comerciales de salmónidos en aguas continentales. Eso está prohibido tanto por la Ley de Pesca como por la Ley de Pesca Recreativa”.

El funcionario añadió que, además de existir una prohibición, estas capturas constituyen un peligro, puesto que en el Lago Llanquihue, y otros cuerpos de agua dulce, se han detectado brotes de Diphyllobothrium, una tenia que puede producir serios daños a la salud de las personas.

“Las tenias pueden producir quistes que incluso pueden ser mortales”, dijo Eduardo Aguilera, destacando que en el caso de Puerto Octay se han registrado alrededor de 30 personas que han sufrido esta intoxicación. “El problema es que quienes efectúan extracciones comerciales no informan a quienes les están comprando que los peces son de lagos o ríos; ese es el riesgo”, precisó.

La autoridad destacó también que solo los salmones extraídos desde aguas continentales pueden contener Diphyllobothrium; los peces de aguas marinas no corren ese riesgo, puesto que el parásito no se desarrolla en el mar.

Por su parte, el seremi(s) de Salud, Raúl Bastidas, recalcó que el mayor peligro está en consumir el pescado, proveniente de lagos o ríos, crudo. “Con ello mantenemos el ciclo de este parásito que afecta a los peces y que puede infectar al hombre también”.