Greenpeace anunció el zarpe de una de sus más grandes expediciones; un viaje de casi un año de duración del Ártico a la Antártida, el cual busca exponer las múltiples amenazas que enfrentan los océanos y así alertar respecto de la necesidad de establecer tratado global que proteja los mares que se ubican más allá de las zonas exclusivas nacionales.

Durante el viaje, equipos de científicos y activistas de la organización harán un extenso registro de las amenazas de cambio climático, sobrepesca, contaminación de plástico, minería en el fondo del mar y explotación petrolera.

La travesía tendrá como escalas aquellas áreas que se han identificado como prioritarias para la protección en un innovador informe realizado por la Universidad de York, el cual fue presentado la semana pasada.

“Los océanos de nuestro planeta están severamente amenazados y este viaje nos llevará al frente de batalla para defenderlos, a trabajar junto a científicos de primer nivel para comprender cómo están cambiando nuestros mares y su biodiversidad y ver las mejores maneras en que podemos cuidarlos”, dijo Estefanía González, coordinadora de océanos de Greenpeace Andino.

Las negociaciones para un Tratado Global de los Océanos en las Naciones Unidas ya comenzaron y, de acuerdo a la ONG ambientalista, es vital que los gobiernos acentúen sus compromisos de cuidado de los mares como elemento clave para combatir los efectos del cambio climático.

“Necesitamos un tratado sólido que permita luego crear áreas protegidas de las actividades destructivas. La ciencia es clara, necesitamos una red de santuarios marinos que cubra al menos el 30% de los océanos para 2030 si queremos defender las especies, combatir el cambio climático y dar seguridad alimentaria a millones de personas. Nuestro destino está íntimamente ligado al destino de los océanos. Y el papel de Chile debe ser claro en esta materia, más cuando desde el gobierno se ha señalado que la próxima COP25 que se desarrollará en nuestro país tendrá un marcado énfasis en los océanos”, señaló Estefanía González.