En 2008, inmersos en los angostos fiordos de la Patagonia chilena, un equipo de científicos de la organización de conservación marina Oceana se impuso la misión de recabar los antecedentes sobre el ecosistema marino que rodeaba a Caleta Tortel, en la región de Aysén. De acuerdo con la ONG, «la industria salmonicultora había puesto sus ojos sobre las aguas prístinas de dicha comuna, y con la amenaza latente se hacía urgente demostrar que el lugar debía ser protegido. Fue así que se realizó la primera expedición de Oceana en Chile, consagrándose un largo camino de exploraciones científicas que recopilarían la información necesaria para proteger aquellos ecosistemas de gran relevancia para el mundo».

A esta primera expedición en Caleta Tortel se sumaron otros cuatro viajes a la zona y, tras el levantamiento de la información científica, se concretó el Área Marina Protegida de Tortel, evitando que centros de cultivo de salmónidos se instalaran en sus fiordos.

«En los últimos diez años, Oceana ha realizado expediciones a diferentes ocho puntos del país, tanto en zonas costeras como insulares. Cada uno de estos viajes ha resultado en una gran cantidad de información científica y material audiovisual que decidimos recopilar en la plataforma ‘Chile bajo el Mar’, y ponerla a disposición de toda la ciudadanía», explicó la directora ejecutiva de Oceana Chile, Liesbeth van der Meer. «Las expediciones han servido como insumo para demostrar que hay lugares en Chile que deben ser protegidos de las amenazas que representan la salmonicultura, la minería o la sobrepesca», añadió.

De esta forma, Oceana comenzó a trazar una ruta de expediciones científicas y, equipados con alta tecnología submarina, los expedicionarios llegaron hasta las inexploradas aguas de islas Desventuradas, evidenciaron la riqueza del archipiélago de Humboldt, complementaron estudios en Rapa Nui, trabajaron activamente en Juan Fernández y demostraron que con ciencia en mano era posible crear políticas de conservación efectivas.

Para el lanzamiento oficial de este nuevo proyecto de Oceana, se contó con la participación de las comunidades, de científicos y autoridades, quienes celebraron la iniciativa. El exministro de Relaciones Exteriores, Heraldo Muñoz, quien lideró muchas de estas políticas oceánicas, dijo en la oportunidad que “la creación de los parques marinos Motu Motiro Hiva, Nazca Desventuradas y Juan Fernández fue posible gracias al apoyo político y al levantamiento de información científica que surgió de todos estos viajes”.

Alex Muñoz, director para América Latina del programa Pristine Seas de National Geographic y quien fuese director de Oceana en Chile hasta 2016, valoró la creación de este nuevo sitio web y recordó que al iniciarse las expediciones había bastante desconocimiento sobre el mar. «Apenas existían imágenes submarinas y me pareció que las expediciones eran una manera de generar contenidos que no solo fueran científicos, sino que emocionaran al público en general y también a las autoridades para proteger esta maravilla que tenemos en este país», enfatizó Muñoz.

Por su parte, Matthias Gorny, director científico de la organización de conservación marina y quien ha liderado todas las expediciones en los últimos diez años, subrayó que «Chile bajo el Mar» es un proyecto de suma importancia: «Por primera vez, y de forma ordenada, podremos demostrar toda la ciencia que existe en cada una de las propuestas que realizamos en materia de conservación, y además tendremos la posibilidad de contar las experiencias del trabajo en terreno».

*Créditos de la foto destacada: Eduardo Sorensen | Oceana Chile.