El pasado viernes 14 de junio, Mowi lanzó una nueva versión nueva versión de su “Salmon Industry Handbook”, documento donde se analizan diferentes aspectos de la industria global del salmón. Aquí, se da cuenta de las oportunidades que tiene el salmón de cultivo, considerando que es una proteína saludable y con una constante demanda. No obstante, también se abordan algunos desafíos a futuro.

Según lo descrito en el informe, cerca del 72% del salmón a nivel mundial proviene del cultivo, el que se da, principalmente, en países como Noruega, Chile, Escocia y Canadá. En comparación con otras proteínas animales, se tiene –según datos de la FAO– que el consumo de aves de corral llegó en 2018 a 123 millones de toneladas; el de carne de cerdo a 120 millones de toneladas; y la carne de vacuno a 71 millones de toneladas. El consumo de salmón Atlántico, en tanto, alcanzó 2,2 millones de toneladas, sumando 3,2 millones de toneladas si se considera tanto el salmón de cultivo como silvestre.

En cuanto a los principales actores de la industria global, se afirma que en Noruega, las tres principales empresas –en orden de importancia– son Mowi, Salmar y Leroy Seafood. En Chile, son la “nueva” AquaChile, Cermaq y Salmones Multiexport. En América del Norte, en tanto, aparecen Cooke Aquaculture, Mowi y Cermaq.

“La industria se integra muy bien con las tendencias macroglobales, ya que el salmón Atlántico es un producto saludable, eficiente y respetuoso con el ambiente marino. La producción mundial está creciendo, lo que resulta en una mayor demanda de alimentos. De igual forma a medida que la clase media siga aumentando en grandes mercados emergentes, se espera que aumente el consumo de proteínas de alta calidad”, menciona el documento.

Según lo descrito, la oferta de salmón Atlántico ha crecido un 443% desde 1995 a la fecha, con un crecimiento anual de un 8% aproximadamente. Sin embargo, el crecimiento ha disminuido los últimos años, con un aumento anual de un 6% en el periodo 2009-2018. Se espera que este porcentaje baje aún más, proyectándose –según datos de Kontali Analyse, un crecimiento anual del 4% entre 2018 y 2022.

En cuando a Chile, se informa que en el período 1999-2018 la oferta de salmón Atlántico creció un 10%, mientras que en el periodo 2009-2018 creció un 12%. Para el período 2018-2022, en tanto, se estima que podría aumentar tan solo un 1%.

El informe explica que para que la industria siga avanzando, se requerirá de avances tecnológicos, desarrollo de productos farmacéuticos mejorados, implementación de métodos no farmacológicos, mejores regulaciones y una fuerte cooperación entre distintas compañías. “También se necesitará voluntad política para permitir el cultivo de salmón y para regular la industria”, menciona.

El documento también aborda el cultivo de ciclo completo en tierra, el cual “ha atraído mayores inversiones los últimos años”. No obstante, se hace hincapié en que hasta la fecha se han producido volúmenes limitados, aunque se advierte que esto podría cambiar a medida que las nuevas tecnologías de producción sigan madurando.

El boom de los mercados emergentes

En cuanto a mercados, el handbook de Mowi destaca que Europa (incluida Rusia) y América del Norte son, por mucho, los mercados más grandes para el salmón Atlántico. Pero también se destaca que los mercados emergentes están creciendo a tasas significativamente más altas que estos mercados tradicionales. Asimismo, se detalla que el mercado de salmón Atlántico ha aumentado en promedio un 5,3% en todos los mercados en los últimos diez años y en un 6% en los últimos 20 años.

Respecto de los precios, se explica que, como en la mayoría de las industrias de productos básicos, los productores de salmón Atlántico experimentan una alta volatilidad. El precio promedio para el salmón entero noruego (GWT) desde 2009 a la fecha ha sido de aproximadamente de EUR$ 5,1 / kg (NOK 43,9/kg); para el filete de salmón chileno (3-4 lb) US$ 4,7/lb (US$ 10,3/kg); y para el salmón canadiense (10-12 lb) US$ 3,1/lb (US$6,8/kg).

El desafío de un buen relacionamiento

Al parecer, el problema del relacionamiento comunitario no es algo exclusivo de Chile. De acuerdo con el reporte de Mowi, “los productores de salmón están muy afectados por problemas sociales, considerando los derechos de los trabajadores y la aceptación pública de estas actividades. El cambio climático, las regulaciones ambientales y los requisitos de certificación pueden tener un impacto en la cadena de suministro al afectar la disponibilidad tanto de las áreas agrícolas como de las materias primas utilizadas para producir alimentos. Las barreras comerciales podrían tener un impacto significativo en la disponibilidad de nuestros productos en diferentes mercados”, expresa, enfatizando la necesidad de abordar estos temas para tener una industria más sustentable a futuro, desde todo punto de vista.

Para acceder al handbook en forma íntegra, hacer click aquí: Handbook Mowi