La acuicultura es un negocio de rápido crecimiento, donde se cultiva una gran cantidad de especies diferentes en todo el mundo, y el salmón Atlántico (Salmo salar) probablemente tenga el nivel más alto de industrialización de todas ellas.

En ese contexto, KPMG, que es una empresa de asesorías para la industria acuícola-pesquera, publicó un informe en donde subraya que la salmonicultura ha sido bastante rentable en los últimos años y hay varios actores importantes, algunos de los cuales son compañías que cotizan en Bolsa, firmas multinacionales o ambas. Además, hay un enfoque cada vez mayor en las consecuencias ambientales de dicha industria.

«Esto ha llamado la atención de las autoridades fiscales y en algunos países, como las Islas Feroe e Islandia, ya se han implementado o están por instruirse, regulaciones especiales para las acuicultoras. Otros países también están considerando aumentar la tributación de las productoras, como por ejemplo, Noruega, donde una comisión especial está analizando, entre otras cosas, la posible introducción de la tributación de la renta de los recursos para las empresas de acuicultura», puntualiza KPMG.

Por otro lado, hay naciones como China, donde las acuicultoras están sujetas al impuesto a la renta corporativo sobre el 50% de la renta imponible. Esto se traduce en una reducción de impuestos del 50% mientras el negocio se encuentre en la acuicultura marina y continental.

Descargue a continuación el informe >> Taxation_of_Aquaculture_2019

*Fuente de la foto destacada (de contexto): Subpesca.