El Juzgado de Letras del Trabajo de Castro (provincia de Chiloé, región de Los Lagos) acogió la demanda de indemnización de perjuicios por daño moral presentada por dos buzos aquejados por enfermedad profesional invalidante y ordenó a la salmonicultora Cermaq Chile S.A. pagar una indemnización total de $100.000.000 a los demandantes, más las costas del juicio.

La sentencia sostiene que en cuanto al daño sufrido por los trabajadores demandantes, «se encuentra indudablemente el daño moral, que según la Ley N°16.744 procede que se indemnice». En este orden de cosas, ambos demandantes han acompañado informes emitidos por el Servicio Médico Legal (SML) de Ancud, en los cuales fueron entrevistados por una psicóloga forense, quien concluyó que «a consecuencia de los hechos vividos por la enfermedad, ambos se encuentran cursando un episodio depresivo moderado» y recomendó terapia para disminuir los efectos de la victimización.

La resolución añade que ello sumado «al hecho indudable de la afectación que sufre una persona cuando pierde la posibilidad de ejercer el oficio que ha sido su trabajo de toda la vida, que la edad de ambos superior a los 50 años dificulta lamentablemente la inserción laboral en otras áreas de la economía, y su calidad de padre de familia que no tiene el rol de proveedor, tan usual en nuestra sociedad, disminuye la capacidad emocional, la fuerza anímica y su resciliación provoca un daño moral que se pudo apreciar además en la audiencia de juicio y en la declaración de los absolventes en la que hablando de su situación personal familiar por la falta de trabajo, ambos demuestran una enorme fragilidad emocional que fue difícilmente contenida. Por estos motivos, es del parecer de esta sentenciadora que este daño debe ser indemnizado y se evaluara prudencialmente».

En cuanto al daño por lucro cesante, subraya que «este será rechazado por cuanto se trata de un daño objetivo», es decir que los trabajadores lo hayan sufrido efectivamente, sin embargo esto no ha sido probado en juicio y tampoco los montos solicitados, ya que los trabajadores cuentan con una declaración de incapacidad permanente de 50% y de 45% para la labor específica, lo que no impide en lo abstracto ejercer otras funciones remuneradas.

Por tanto, concluye que se acoge, con costas, «la demanda de indemnización de perjuicios por enfermedad profesional y cobro de indemnizaciones deducida en contra del exempleador Cermaq Chile S.A., debidamente representada y todos previamente individualizados».

A consecuencia de lo anterior, la productora de salmónidos controlada por la japonesa Mitsubishi deberá pagarle a cada uno de los buzos afectados un total de $50 millones por concepto de daño moral sufrido a raíz de la enfermedad profesional que les aqueja.

Vea aquí el texto íntegro de la sentencia rol 232-2018

*La foto destacada es de contexto.