En un documento enviado al ministro de Economía, Fomento y Turismo, Juan Andrés Fontaine, la organización de conservación marina Oceana solicitó invalidar el decreto que modificó y aumentó la cuota anual de captura de merluza austral recomendada por el Comité Científico Técnico (CCT) para 2019, incumpliendo una serie de requisitos exigidos por la Ley de Pesca.

La solicitud subraya que dicho aumento se llevó a cabo pasando por alto al CCT, organismo encargado de recomendar cuotas de captura de acuerdo a datos científicos, lo cual atenta contra la sustentabilidad de la pesquería y contra el principio precautorio de la ley, cuyo fin es la conservación y el uso sustentable de los recursos.

«Nos preocupa que las decisiones de cuota se vuelvan netamente políticas y no sigan el procedimiento requerido por ley», enfatizó la directora ejecutiva de Oceana Chile, Liesbeth van der Meer, recordando que «la normativa establece que la decisión de la cuota de captura debe estar basada en la mejor información científica disponible, lo cual es esencial para la sustentabilidad de los recursos pesqueros».

En el caso de la merluza austral, en noviembre del año pasado el CCT recomendó una cuota de 14.800 toneladas para 2019, pero a fines de diciembre la Subpesca emitió un informe recomendando modificarla a 19.537 toneladas, sin presentar nuevos antecedentes científicos como lo establece la ley, asegura la ONG, que precisa que la solicitud de incrementarla fue realizada por el Comité de Manejo, órgano compuesto por representantes de la pesca industrial y artesanal con intereses directos en las cuotas fijadas.

«Queremos que el rol de la ciencia en el establecimiento y modificación de las cuotas sea respetado, alejado de los intereses económicos y presiones sociales de los distintos gremios. La merluza austral es un recurso que está sobreexplotado desde hace seis años, por lo que los cambios realizados no van en la dirección correcta para su recuperación, cuestión que es deber obligatorio del Estado», argumentó Liesbeth van der Meer.

Desde Oceana agregaron que este cambio representa un retroceso hacia el antiguo sistema de asignación de cuotas, cuando era el Consejo Nacional de Pesca (CNP), del cual eran parte los propios interesados, el que las definía. Por este motivo, llamaron a fortalecer el rol de los CCT de modo tal de erradicar prácticas que en el pasado terminaron sobreexplotando o colapsando las pesquerías.

Actualmente, la cuota de merluza austral está repartida en un 60% para el sector artesanal y un 40% para el industrial. Sin embargo, esta es la única pesquería donde se permite la transferencia total de cuota, por lo que en la práctica la asignación artesanal de Aysén y Magallanes es casi totalmente de la industria.