La Dirección de Pesca de Noruega entregó el informe sobre la campaña de supervisión que realizó sobre el riesgo de escape de salmones de cultivo, fundamentalmente en las operaciones en que participan wellboats. La razón para llevarla a cabo fue que las embarcaciones que prestan servicios a la industria, y en particular los wellboats, han estado presentes en varios eventos de fuga en los últimos años.

«Los wellboats participan en una gran parte de las operaciones de trabajo en la industria del salmón. Estas por lo general son complejas y riesgosas, y se llevan a cabo en colaboración entre varios actores», comenzó diciendo el organismo dependiente del Ministerio de Pesca del país nórdico, detallando que entre 2006 y 2018 se registraron 63 incidentes que involucraron a wellboats. Y 54 de ellos resultaron en la fuga de peces.

«El seguimiento de este tipo de incidentes ha demostrado que en algunos casos las operaciones se llevan a cabo sin un control interno adecuado (capacitación, evaluación de riesgos, entre otros) y sin aclarar responsabilidades», puntualizó la Dirección.

En ese contexto, una de las principales prioridades para la autoridad acuícola-pesquera en 2018 fue llevar a cabo dicha campaña de fiscalización, cuyo objetivo, tras los resultados, es comunicar las demandas y expectativas a la industria «a través del diálogo y reducir el número de incidentes que involucran a los wellboats», añadió la Dirección.

De los 41 buques registrados en Noruega en 2018, se visitaron 14, es decir, el 34% de la flota. Mientras que de los 93 wellboats registrados en el mismo año, la autoridad fiscalizó un total de 17 (18%). La auditoría incluyó tanto la participación en las operaciones de trabajo en las embarcaciones, como los lineamientos de control interno con la administración de las empresas.

«Los resultados de la campaña muestran que la mayoría de las empresas tenían un sistema de control interno que mapeó y evaluó el riesgo, con medidas de mitigación de riesgos asociadas. Sin embargo, la campaña muestra que hay algunas no conformidades con respecto a las evaluaciones de riesgos. Aunque la mayoría de los operadores de wellboats han llevado a cabo evaluaciones de riesgos, los peligros más importantes asociados con las fugas no se han mapeado adecuadamente. En muchos casos, el escape solo se mencionó como un punto en la evaluación de riesgos, y no como un tema holístico con varias áreas de riesgo», advirtió el ente fiscalizador.

Tras la investigación, la Dirección de Pesca dijo que llevará a cabo un seguimiento para garantizar que las no conformidades encontradas durante el período de la campaña sean rectificadas y solucionadas.

Descargue aquí el documento final de la investigación (en noruego) >> Informe sobre Wellboats

*Créditos de la foto destacada: Didrik Vartdal | Dirección de Pesca.