Las proyecciones climáticas futuras están disponibles en su mayoría a escala global o aproximada y, a menudo, la atención se centra en promedios mundiales o regionales a largo plazo. Aunque estos datos son útiles para analizar tendencias generales e identificar riesgos y oportunidades potenciales a nivel internacional, estas resoluciones no pueden capturar la complejidad de las áreas costeras donde se encuentra la salmonicultura, y representan de manera deficiente las variabilidades ambientales a las que están sometidos los peces.

En consecuencia, la mayoría de las decisiones de planificación y gestión de la salmonicultura requieren información a una escala mucho más fina. Es que si las proyecciones climáticas no representan adecuadamente las condiciones experimentadas en los sitios salmonicultores, se podrían pasar por alto los posibles impactos, las estrategias de adaptación podrían ser inapropiadas, y se podría invertir tiempo y recursos en la implementación de medidas ineficaces.

Para demostrar eso, Lynne Falconer, Solfrid Sætre Hjøllo, Trevor C. Telfer, Bruce J. McAdam, Øystein Hermansen y Elisabeth Ytteborg, quienes son investigadores del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling (Reino Unido), del Instituto de Investigación Marina de Noruega y de Nofima, se enfocaron en la temperatura del mar y la producción de salmón Atlántico (Salmo salar) en Noruega, el principal productor mundial de salmón y un país con un rango latitudinal que ejemplifica los desafíos relacionados con la generalización de las prácticas acuícolas.

Los resultados muestran que si las temperaturas del modelo climático de resolución a gran escala se usaran directamente, entonces los impactos en el cultivo de salmón podrían sobreestimarse o subestimarse severamente. Por ejemplo, para períodos de referencia superpuestos, las temperaturas modeladas diarias promedio en centros de cultivo seleccionados con frecuencia diferían en varios grados, con las diferencias más grandes por encima de 6°C, en comparación con las mediciones promedio diarias del sitio productivo.

“Esto tiene serias implicaciones biológicas y económicas, ya que los riesgos potenciales para la producción podrían subestimarse a menos que se corrijan”, enfatizaron los científicos, detallando que se utilizaron dos técnicas de corrección de sesgos para calibrar las proyecciones climáticas a escala de centro de cultivo y se demostró que reflejan con mayor precisión las condiciones experimentadas.

“Las proyecciones futuras calibradas para RCP4.5 sugieren que el aumento de la temperatura en todos los centros puede requerir ajustes a las prácticas de manejo existentes, pero la naturaleza y la gravedad del impacto variarán según la ubicación. Nuestra investigación muestra claramente que las condiciones a escala local deben considerarse, utilizando proyecciones climáticas resueltas localmente, para desarrollar planes de adaptación significativos para satisfacer la creciente demanda de productos del mar en un clima cambiante”, subrayan Falconer, Sætre Hjøllo, Telfer, McAdam, Hermansen y Ytteborg en su estudio al cual puede acceder aquí.

*Fuente de la foto destacada (de contexto): SinkabergHansen.