Evitar que une persona deba sumergirse en un entorno subacuático desconocido, ganar tiempo y seguridad, recabar datos, imágenes o trabajar desde la superficie, son algunas de las ventajas que ofrecen los Vehículos Operados Remotamente (ROV, por sus siglas en inglés), también conocidos como drones submarinos.

Útiles en sectores como el de la acuicultura, la vigilancia y mantenimiento de puertos, centrales térmicas, espacios submarinos o la investigación y exploración subacuática, hasta hace no tanto, solo las grandes empresas podían beneficiarse de esta tecnología dado el elevado costo de las unidades y la necesidad de contar con personal cualificado, formado específicamente para su manipulación. Es ahí donde Nido Robotics encontró una oportunidad.

«Una experiencia personal como participante de una expedición en Papua Nueva Guinea me hizo pensar en la necesidad de desarrollar drones submarinos de bajo costo y fácil manejo, y así nació en 2016 la empresa», explica su director ejecutivo (CEO, por su sigla en inglés), Roy Torgersen.

El producto estrella de Nido Robotics se llama Sibiu y se desarrolla y produce 100% en España. Su versión Pro puede alcanzar una profundidad de hasta 300 metros y la versión nano, con un tamaño reducido y un peso de menos de 5 kg, hasta 100 metros.

«Ambas opciones son versátiles, cuentan con cámaras de video y fotografía de alta resolución, así como con sensores de profundidad y temperatura. Además, se les pueden incorporar todo tipo de elementos, según las necesidades del cliente: herramientas, sensores, luces, entre otros», aseguran desde la firma desarrolladora.

Su precio varía entre los tres y los doce millones de pesos, dependiendo de la versión y de las particularidades que se le apliquen. Para manejarlo no se requiere de conocimientos previos, aunque la empresa ofrece a sus clientes algunas sesiones de formación.

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Desde el principio Nido Robotics ha vendido sus productos a nivel internacional, a través de Internet y con la ayuda de partners instalados en Francia, Italia o Estados Unidos; pero el potencial de Chile, donde el uso de ROVs en el sector de la acuicultura está instaurado desde hace más de dos décadas, les ha llevado apostar por abrir su primera filial internacional en la capital, Santiago (región Metropolitana), desde donde se trabajará a nivel comercial y de soporte técnico.

“Por el momento los vehículos se van a seguir fabricando en España, pero aquí contaremos con un equipo que nos permitirá acceder al mercado de una manera más directa y que podrá resolver las necesidades y problemas que surjan a los clientes en Chile”, según la gerente en Chile, Constanza Retamal.

La filial, que trabajará bajo el nombre Nido Robotics Chile, tendrá su sede en la torre de WeWork (Av. Apoquindo 5950, Las Condes Santiago de Chile) y aspira a convertirse en un referente para toda Sudamérica.

Premios

Con poco más de tres años de actividad, Nido Robotics se ha hecho un espacio en el mercado y se ha posicionado como una de las empresas más importantes del sector en España. Ha sido galardonada con el Premio al Emprendedor del Año 2017, concedido por el Instituto de Fomento de la Región de Murcia (España); Premio al Emprendedor XXI 2019 en la Región de Murcia otorgado por la Fundación la Caixa; ha sido seleccionada para participar en el programa nacional de aceleración de start-ups ‘Lanzadera’; es una de las diez empresas europeas que forma parte de Robot Union, la primera aceleradora de empresas Europea centrada 100% en el sector de la robótica y que les ofrece la posibilidad de conseguir hasta un millón de euros de financiación privada.

En el último año han participado en diversas ferias internacionales, entre las que se encuentra el Mobile World Congress de Shanghai (China).