A continuación, reproducimos una carta enviada a Aqua.cl, firmada por pescador y armador artesanal, Sergio Eduardo Guarache Sánchez, en representación de los hombres y mujeres de mar de la  macrozona XV-I-II regiones:

“¡Chile despertó! Es la gran, pero no única consigna que se escucha por todos los rincones de nuestra patria, inclusive desde el extranjero. Y es que el chileno, de todos los estratos sociales, se ha manifestado incesantemente desde el 18 de octubre. Estamos cansados; cansados de tanta injusticia social, de tantos privilegios para unos pocos, de la corrupción, de la colusión y de la evasión. Cansados de las clases de ética. Sobrepasados de que sean las grande cúpulas de la elite y familias más poderosas las que acumulen la gran riqueza de este país –económica y recursos naturales–, las que, descaradamente, se adueñan de ellas con la cómplice anuencia del Gobierno, de nuestro legisladores y políticos en general.

De esto no escapa el norte de Chile, ni menos los pescadores artesanales. Y es que, con la dictación de la denominada Ley Longueira, se entregó a perpetuidad los recursos pesqueros de todos los chilenos a determinadas y acaudaladas familias chilenas, dueñas de la industria, dejando de lado a los pescadores artesanales de Arica, Iquique, Antofagasta y otras regiones. La corrupción, en la gestación y aprobación de dicha ley, está absolutamente probada, con imputados como Jacqueline Van Rysselberghe o el mismo Pablo Longueira (quien, con la venia de la Fiscalía, concertó una salida alternativa) y condenados como Jaime Orpis o Marta Issasi.

También debemos recordar que en las regiones del norte de Chile existe una empresa que domina la actividad pesquera, Corpesca, cuyo nombre fue conocido por todos los chilenos por hechos de corrupción, coimas y subresueldos. Es tan así, que una de las aristas de las irregularidades de la gestación y aprobación de la Ley Longueira se denomina ´Caso Corpesca´. No puede ser más ilustrativa la situación. Dicha empresa, es propiedad del grupo económico Angelini, una de las familias más ricas y poderosas del país, que forma parte del exclusivo grupo de las ´siete familias dueñas del mar de Chile´.

Y hay más. Hoy, en nuestros mares del norte, el Gobierno de Sebastián Piñera quiere implementar un sistema llamado Régimen de Extracción Artesanal (RAE), que tiene por objetivo entregar los recursos pesqueros solo a los cuatro armadores artesanales más poderosos del norte del país, quienes, amparados bajo las poderosas alas de la famosa Corpesca, buscan poner candado a su monopolio, impidiendo que otros pescadores de la zona se desarrollen, concentrando la pesca artesanal en cuatro familias y dejando de lado a los más de 200 armadores artesanales más pequeños de Arica, Iquique y Antofagasta.

Piñera, en su primer gobierno, entregó el mar del norte de Chile a Roberto Angelini y ahora, en su segundo gobierno, quiere cerrar el trato con solo cuatro armadores de la zona, los más acaudalados, y con ellos poner el cerrojo, dejando los recursos pesqueros del norte grande de Chile exclusivamente para Angelini.

Y se preguntan ¿por qué Chile despertó? Estamos, como sociedad, cansados del abuso de los poderosos que, en absolutamente todos los ámbitos de la vida, están a la espera de su ´robo a manos llenas´ o de su famoso ´raspado de olla´. La pesca, especialmente, la de las regiones del norte grande de Chile, no escapa a ello. ¡Chile despertó! ¡Los pescadores del norte grande también despertaron!”