A continuación, reproducimos una columna de opinión escrita por el presidente del Directorio de la Federación de Pescadores Artesanales de la Región del Biobíon (Ferepa Biobío), Hugo Arancibia Zamorano, en la cual se refiere a la actual contingencia nacional y cómo se sitúa la pesca artesanal en este contexto:

“Un nueva constitución para Chile es una iniciativa que emana desde la base social. De ahí la importancia de plantearse ante lo que de ella esperamos.

Han sido las movilizaciones que se desarrollan desde el 19 de octubre de 2019 -fecha en que se declara el Estado de Excepción- que entre el descontento por las carencias nunca resueltas de la inmensa mayoría de nuestra sociedad, se determina elaborar una nueva constitución que dé respuesta a las demandas que en la calle la ciudadanía ha expuesto.

Y entre las múltiples carencias están las del sector pesquero artesanal, actividad económica de inmensa relevancia en Chile y que ejercen 110 mil personas, hombres y mujeres, y del cual dependen en forma directa medio millón de personas y otras cientos de miles, en forma indirecta.

Los pescadores artesanales necesitamos ser escuchados. Es inaceptable que este amplio sector laboral y social viva y trabaje sin imposiciones, lo cual no les permite, al momento de dejar la vida laboral ya sea por edad o temas de salud, tener derecho a una pensión que les posibilite seguir con sus vidas. Por el contrario, se transforman en una ´carga´ para su familia – los que las tienen- y la miseria, para los que no tienen el amparo de un grupo familiar, enriqueciendo con ello la línea de pobreza existente en el país.

Muchos de estos pescadores pasan a ser indigentes en un sistema que jamás ha considerado la valía de este quehacer laboral, que ve que su trabajo es fuente de riquezas de unos pocos empresarios indiferentes ante un drama que no les importa y que no les ha preocupado nunca.

La precariedad social en que viven los pescadores tiene que ser considerada en el Carta Magna que a contar del 26 de abril dará el primer paso a través de un plebiscito que tiene que ser, primero que nada, legitimado a través de un proyecto de ley que el Congreso Nacional debe aprobar con 90 días de antelación a su ejecución.

Me pregunto, ¿cuál será el mecanismo o la instancia que nos permitirá ser partícipes de la discusión? Todo lo que conocemos es a través de informaciones sesgadas que publican los medios de comunicación -impresos y on line– y cuya veracidad es cuestionada ante la suerte de incoherencias que presentan la mayoría de las notas periodísticas.

¿Cuánto tenemos que esperar para saber, oficialmente, cómo lo vamos a hacer? ¿Cómo insertamos en la palestra los temas que hoy ocupan a los pescadores artesanales?

En el camino hacia la nueva Constitución -que respaldamos porque no podemos seguir con el mismo cuerpo legal de hace 40 años aprobado en dictadura y que  hoy en democracia no nos sirve-  tenemos que estar dispuestos para lo que sea necesario con tal de lograr que los 110 mil pescadores artesanales de Chile estén representados y ojalá por dirigentes que han consagrado su vida a la actividad, que nacieron en el borde costero, que ejercieron estas labores y que por ejemplo hoy, desde una tribuna llamada Ferepa Biobío, que representa a 10 mil actores económicos de la región, reclaman el espacio que la historia les ha asignado”.