Un total de once organizaciones de pescadores artesanales fueron beneficiadas con recursos por $286 millones, a través del «Programa de Fomento y Desarrollo Productivo para la Pesca Artesanal, Región de Valparaíso», impulsado en conjunto por el Gobierno Regional (GORE) y el Instituto Nacional de Desarrollo Sustentable de la Pesca Artesanal y de la Acuicultura de Pequeña Escala (Indespa).

Esta iniciativa se enmarca en un esfuerzo del Indespa y el GORE, que permitió financiar 42 proyectos pesqueros en ocho regiones del país con recursos por $650 millones. La de Valparaíso concentró el 42% de dicho aporte.

La entrega de los recursos se concretó este miércoles 29 de enero en una ceremonia en el edificio de la Intendencia porteña. La actividad fue encabezada por el secretario regional ministerial (seremi) de Economía, Fomento y Turismo de la región de Valparaíso, Alejandro Garrido; el jefe de la División de Desarrollo Pesquero de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (Subpesca), José Pedro Núñez, y la directora regional del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca), Soledad Tapia, junto a representantes de las organizaciones beneficiarias.

El propósito es fortalecer la diversificación productiva, la agregación de valor de la actividad pesquera artesanal y el fortalecimiento de la acuicultura de pequeña escala (APE).

Al respecto, el seremi Garrido aseguró que «en materia de pesca artesanal estamos trabajando en fortalecer la diversificación productiva, agregándole valor a la labor pesquera y todos sus recursos. Además, este próximo mes de febrero comenzaremos a sesionar en un Gabinete Regional de Pesca Artesanal que se realizará en terreno, donde llamaremos a los principales actores de este rubro, para así tener una comunicación más expedita con el fin de llegar a quienes más lo necesitan.»

Cosméticos con algas

Dentro del paquete de proyectos financiados, destacan la adquisición de equipos que mejoran y optimizan la faena de pesca; tecnología para la protección y monitoreo de las áreas de manejo de recursos bentónicos (AMERBs), expuestas muchas veces a robos; la compra de una embarcación para turismo aventura; el desarrollo de cultivo de truchas en tierra, y la implementación de un laboratorio y punto de venta móvil para la producción de cosméticos orgánicos elaborados a partir de extractos algas, entre otras propuestas.

Una de los terminales pesqueros beneficiados fue la Caleta de Pescadores San Pedro de Concón, donde se lleva adelante una novedosa iniciativa de producción de truchas arcoíris en estanques de agua dulce. Su presidenta, Julieta Núñez, precisó que «estos peces los cultivamos para venderlos y entregarlos a una serie de restoranes de la provincia, lo que se suma a una importante área de manejo donde podremos cultivar especies como machas, erizos, locos y otros, lo cual genera una cadena productiva que es muy importante para nuestra caleta y para toda la zona».

Otro de los proyectos beneficiados es «SPICATA», nombre de una línea de cosméticos orgánicos producidos en base a extractos de algas, desarrollado por la Cooperativa de Mariscadoras «Puesta de Sol» de la provincia de San Antonio. Su representante, Yenny Marín, dijo: «Nosotras creíamos sumamente importante el darle un valor agregado a nuestro trabajo y al recurso. Las mujeres somos muy capaces de hacer y de generar proyectos nuevos. La premisa de nuestra cooperativa es el cuidado y la conservación, de esa manera nosotros podemos dejarles a nuestras futuras generaciones».

Finalmente, el jefe de la División de Desarrollo Pesquero de la Subpesca, José Pedro Núñez, sostuvo que «cuando hablamos de promover la diversificación productiva, nos referimos también al seguir manteniendo la cultura del pescador artesanal, sin sacarlos de su lugar natural que es la caleta, donde está, su familia, amistades y tradiciones». Y afirmó: «Con esta iniciativa les estamos dando la posibilidad de desarrollar nuevas actividades productivas que vayan más allá de la extracción».