La capacidad de producción de energía solar de Chile puede tener aún más beneficios de los que se sospechaban. Es que en estos momentos el país se encuentra en una posición de privilegio, con un gran potencial de generación del llamado “combustible del futuro”: el hidrógeno verde.

Su nombre proviene del hecho que su generación se da a través de un proceso llamado electrólisis, donde se separan moléculas de oxígeno e hidrógeno gracias a un electrolizador. Los únicos materiales necesarios para este proceso son agua y electricidad. Si se hace a través de energías limpias como la fotovoltaica, el procedimiento es completamente “verde”.

Chile específicamente posee lugares donde los días nublados no suman más de 5% del total anual (presione aquí para acceder a un artículo científico publicado en Nature), por dar solo un ejemplo. Incluso, si se llegan a adaptar barcos con esta tecnología, puede darse una cadena de producción y distribución sustentable.

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“La capacidad de la energía solar de producir hidrógeno verde es solo una más de las muchas razones por las cuales es imperativo seguir desarrollando este tipo de generación y así lograr aprovechar de la mejor manera este recurso, teniendo en cuenta que somos potencialmente uno de los mayores productores y exportadores de este combustible a nivel mundial”, afirma Nataliia Savkiv, Office Manager de Solek, compañía especialista en el desarrollo y ejecución de proyectos de energía solar.

Este combustible, que es cero emisiones y que destaca por su capacidad para ser reconvertido en energía eléctrica y sustituir combustibles sintéticos, puede ser uno de los grandes aportes para lograr la tan ansiada carbono neutralidad para 2050.