Los días martes 10 y miércoles 11 de marzo, en la ciudad de Puerto Varas, región de Los Lagos, Aquagestión llevará a cabo un taller práctico que entregará herramientas y metodologías para formar relatores o formadores internos en las organizaciones.

«El curso responde a una alta demanda de las empresas por formar equipos de monitores internos que permitan formar al personal en el día a día, en el puesto de trabajo, lo que tiene un impacto muy alto en el compromiso de las personas», afirma Aquagestión, sosteniendo que la capacitación laboral sigue creciendo.

Según el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), en 2018 se capacitaron cerca de 1.300.000 personas. Este dato, de acuerdo con Aquagestión, solo da cuenta de los cursos que estuvieron acogidos a la franquicia tributaria Sence; por lo que el número total podría fácilmente duplicar esa cifra.

«Las empresas y organizaciones requieren contar con formadores especializados: los relatores internos, quienes deben capacitar a sus propios colegas para que desarrollen su trabajo de manera óptima. Estas capacitaciones pueden abarcar ámbitos tan diversos como las normas de seguridad, el uso de determinados programas computacionales, las políticas de la organización o las técnicas para realizar correctamente una determinada tarea», dice la empresa capacitadora y organizadora del taller, añadiendo que la relatoría de cursos, como actividad independiente, es ejercida en general por profesionales y técnicos, pero también por personas con conocimientos y experiencia adquiridos en diferentes campos laborales. Por ejemplo un operador de bodega, un cajero bancario o un vendedor de seguros, quienes han aprendido su oficio en la práctica, podrían convertirse en relatores de capacitación laboral en sus especialidades y así generar un ingreso extra, o bien convertir esta actividad en su fuente habitual de ingresos.

«Pero para ser un capacitador efectivo no basta con ser un experto en una determinada área de trabajo. Se requiere poseer conocimientos prácticos sobre la formación de adultos, además de entrenamiento en técnicas y herramientas de capacitación efectiva. Un relator que se limite a hablar de lo que sabe o sobre cómo debe realizarse un trabajo será muy poco (o casi nada) efectivo, vale decir, logrará un bajo o nulo nivel de aprendizaje real y de verdadera utilidad en sus participantes. En este punto es necesario enfatizar en que una actividad de capacitación laboral no dará los frutos esperados si se ejecuta como una clase de colegio: se necesita un relator competente, además de un diseño instruccional adecuado y enfocado en la formación de adultos para que la capacitación funcione», ahonda Aquagestión.

Así, entre las competencias que un relator debe poseer para lograr un aprendizaje efectivo, se puede destacar un profundo conocimiento de su rol y funciones como relator, dominio de los tres ámbitos del aprendizaje, capacidad de exponer contenidos de manera atractiva y didáctica, habilidad para hacer participar permanentemente a sus capacitados, capacidad de evaluar el aprendizaje logrado y habilidad para mantenerlos motivados durante toda la capacitación.

«Como vemos, aunque en teoría cualquiera de nosotros podría ser un relator, en la práctica se necesita mucho más que la voluntad y los conocimientos técnicos. Los buenos relatores desarrollan las competencias de sus capacitados, son consistentemente bien evaluados por sus participantes y suelen ser muy cotizados en el mercado laboral», finaliza Aquagestión.

Los cupos son limitados y para reservas envíe un correo a susana.carcamo@abbott.com y/o llame al teléfono (+56-9) 7431 0567.

*Fuente de la foto destacada (de contexto): Punto de Prensa.