La empresa islandensa, Marel, una de las más importantes proveedoras de máquinas, equipos, sistemas y servicios para el procesamiento de alimentos a nivel mundial, desarrolló para sus clientes el software INNOVA, una solución informática cuyo objetivo es optimizar los beneficios y el rendimiento global de la producción.
INNOVA abarca toda la cadena de producción, desde la recepción de la materia prima hasta la entrega del producto final. Supervisa y controla en tiempo real indicadores claves como rendimiento; productividad y eficacia; sobrepeso y pérdida de ventas; calidad; niveles y movimientos del stock; y rentabilidad. Además, se basa en un diseño modular que ofrece máxima flexibilidad para realizar desde operaciones pequeñas, hasta el manejo del sistema de toda la planta.
Este programa es totalmente compatible con la amplia variedad de equipos de procesamiento de Marel. No obstante, el software también se comunica con algunos de otras compañías. Todo con la finalidad de ofrecer una solución informática y de procesamiento integrada y abrir nuevas oportunidades en gestión de la producción.
Módulos INNOVA
El software INNOVA consta de módulos de programas individuales que funcionan conjuntamente para crear el sistema de procesamiento completo. Estos controlan todos los pasos del proceso, incluido pesaje, calibración, porcionado, deshuesado, recorte, control de calidad, inventario y envío, ofreciendo datos de alta precisión.
La ingeniera de Ventas de Marel, Margot Sedano, explica que los módulos del programa –que está diseñado tanto para la industria acuícola-pesquera, como para la bovina, porcina, avícola y de alimentos preparados en general– se instalan de acuerdo con los requerimientos y necesidades del cliente. Cada módulo cuenta con reportes estándar y pantallas de monitoreo del proceso en tiempo real, que ayudan a controlar y mejorar la gestión de planta, entregando también la posibilidad de crear reportes propios. INNOVA es hoy una gran herramienta para el control de rendimiento y productividad, elementos fundamentales para la industria alimenticia.
La experiencia de Ventisqueros
INNOVA ya se ha instalado en numerosas compañías en el mundo y en algunas chilenas también. Una de ellas es Ventisqueros S.A., cuyo gerente de Planta, Julio Aravena, comenta que partieron con el programa en la Planta Chincui de Puerto Montt (Región de Los Lagos) el 2010, primero con un período de análisis, para luego dar paso a la operación.
Esta empresa contaba con casi todos los equipos Marel, lo que facilitó la implementación de la primera etapa del software, que llega hasta las líneas de filete. Sin embargo, aún falta la instalación de la segunda parte, que tiene que ver con el empaque y que está programada para el segundo semestre de este año.
Respecto de lo que ya está en funcionamiento, Aravena menciona que el principal beneficio es “contar con un sólo software para toda la información de la planta (que se va a cubrir completamente cuando lleguemos a empaque). Antes de esto, operaban tres servidores: uno que controlaba la primera balanza, otro para la segunda y uno desarrollado a nivel interno para las líneas de filete”.
Asimismo, el jefe de Control de Gestión de la Planta Chincui, Patricio Contreras, comenta que “antes dependíamos de que una persona anotara lo que estaba ingresando a las líneas de producción, con los errores humanos que ocurren en este tipo de tareas. No obstante, ahora en pocos minutos podemos cargar la información”.
Los ejecutivos destacan también que el programa se comunica con softwares de aplicaciones empresariales, como SAP en el caso de Ventisqueros. “Para nosotros es vital que el programa de la planta interactúe el nuestro sistema de gestión transversal de la compañía. INNOVA cumple con esta condición, por supuesto, requiriendo el trabajo de las dos partes para que los sistemas conversen”, dice Contreras.
Aravena, en tanto, destaca la conveniencia de adquirir el programa listo y diseñado por una empresa especializada como Marel, ya que “a veces uno pasa años haciendo un desarrollo y nunca se llega al producto final, principalmente porque es difícil que al interior de la empresa la gente se ponga de acuerdo respecto de las necesidades”.
En cuanto a las ventajas en términos de costos, el representante de Ventisqueros dice que hay una reducción importante sólo por el hecho de que ya no se necesita personal para registrar manualmente la información. A esto, se suma un “costo oculto”, según sus palabras, que tiene que ver con las horas perdidas por información escasa, que no cuadra o que no se puede obtener en forma rápida y confiable.
El ejecutivo destaca, eso sí, que la operación de INNOVA requiere de empleados preparados para su utilización. En el caso de Ventisqueros, se capacitó a los trabajadores una semana antes del comienzo de su utilización, tiempo suficiente para que los empleados comprendieran su funcionamiento.
“Usar este programa hace que el proceso, tanto de nuestra materia prima, como de clientes externos (maquila), sea más confiable, ya que uno puede tener control total de la información. Eso calza muy bien con lo que buscamos que, a fin de cuentas, son sistemas auditables”, recalca Aravena.
Sobre Marel Chile
Marel Chile tiene su casa matriz ubicada en Santiago (Región Metropolitana), con la finalidad de atender en forma rápida y expedita a sus clientes de Perú, Ecuador, Centroamérica y El Caribe. En Puerto Montt, la firma mantiene una oficina para la atención de sus clientes ubicados desde la Región de la Araucanía hasta Porvenir (Región de Magallanes). Ambas instalaciones cuentan con sales manager y Servicio Técnico altamente especializado, cuyos profesionales se han entrenado en Europa y Estados Unidos. Desde marzo recién pasado, Marel Chile cuenta, además, con una oficina en Panamá.
Para mayor información sobre el software INNOVA y otras tecnologías de Marel, contactarse con Margot Sedano al fono: 56-65-754138 ó a los E-mail: margot.sedano@marel.com y venta.cl@marel.com. También se puede visitar: www.marel.com.