Alerta ante quienes pretenden “fertilizar” con hierro el mar chileno

Me parece realmente increíble, por decirlo menos, los mensajes que se hacen ver en la entrevista al presidente de la Fundación Oceaneos, Michael Riedjik, en AQUA, y el nivel de desinformación de este emprendimiento, lo cual es una demostración más de los riesgos asociados. Trataré de ser lo más objetivo posible en mi comentario, y basado en hechos y documentos.

En esta columna de opinión, quiero dejar muy en claro que no lo hago a nombre del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO), como la empresa quiere hacer ver que esta es una discusión entre ellos e IMO, sino quiero expresar mi opinión como científico chileno.

Mi nombre es Cristian Antonio Vargas, soy biólogo marino, doctor en Oceanografía Biológica, con más de 20 años de experiencia estudiando la dinámica de tramas tróficas planctónicas, cambio climático y ciclos biogeoquímicos, más de 60 publicaciones en revistas especializadas, investigador Fondecyt y de la Iniciativa Científica Milenio, y varios reconocimientos, entre estos haber sido parte del Programa “Ciencia de Frontera” de la Academia Chilena de Ciencias.

Voy a destinar algunos minutos de mi tiempo para informar y educar respecto de algunos puntos que se mencionan en esta entrevista, que claramente demuestran desinformación por parte de esta compañía, y de su director, el empresario Sr. Riedjik. He tratado de poder postear dichos comentarios, pero algún tipo de mano ha logrado hacer pasar estos como “indeseables” o “spam”, no pudiendo salir publicados para que la población en Chile los pueda revisar.

Para empezar, debo mencionar que Oceaneos, aún cuando se cataloga como una Fundación Científica “Sin Fines de Lucro”, es manejada y dirigida por dos empresarios, el Sr. Michael Riedjik, que en su sitio en LinkedIn demuestra una larga trayectoria en empresas relacionadas con aplicaciones, sitios webs, software, plataformas para películas y TV, entre otros), y el Sr. José Godoy Toku, vicepresidente, quien en su propio sitio en Facebook se cataloga como empresario de múltiples negocios, ambos sin ninguna experiencia en investigación relacionada con el océano, más que declarar “amor” por el océano (i.e. como menciona Godoy en su Facebook).

Oceaneos obviamente cuenta con una potente estrategia de marketing (i.e. apoyo de bandas de rock como Lucybell, stand en concierto Loolapalooza, sitios en YouTube, mensajes capciosos como denominar “siembra” a su “fertilización”, para dar imagen de inocuidad). Lejos del actuar de una institución con fines científicos, hasta esta misma estrategia comunicacional de colocar la cara del Sr. Riedjik en la nota en AQUA, me imagino para hacer creer a la sociedad que “Oceaneos da la cara”.

Respecto a los puntos de esta entrevista con el Sr. Riedjik, me gustaría hacer algunos alcances netamente científicos, y no-descalificatorios, de forma de aclarar a los lectores y a la sociedad ciertos puntos, que demuestran ciertamente, un grado de desconocimiento respecto a la ciencias relacionadas con el océano.

  • Riedjik menciona: “En contraste, Oceaneos estudia el aspecto ecosistémico de la fertilización oceánica, con un programa de investigación enfocado en mejorar la productividad primaria y la cascada trófica que depende de la floración del fitoplancton, específicamente las diatomeas, lo que puede conducir a un aumento en el reclutamiento juvenil como resultado de una menor tasa de mortalidad.”

Respuesta: El modelo de cascada trófica que la empresa intenta hacer creer a la comunidad y la sociedad, es extremadamente simplista y reduccionista (i.e. propio de enfoques de los años 50 o 60’s). Oceaneos ingenuamente piensa que adicionando hierro se generará un efecto cascada trófica “lineal”, donde al incrementar la biomasa fitoplanctónica aumentará la biomasa zooplanctonica en un par de semanas, y posteriormente los peces (cadena trófica: fitoplacton-zooplancton-peces).

Los que estudiamos carreras relacionadas con el mar, como biología marina u oceanografía, sabemos que este comentario demuestra desinformación, dado que tira a la borda más de 20 años de ciencia en ecología de tramas tróficas planctónicas. Sabemos que las tramas tróficas no son lineales, y un ejemplo de esto es el rol preponderante que cumplen los microorganismos y el anillo microbiano en tramas tróficas oceánicas.

De forma simple de explicar, las cosas no ocurren en una cadena lineal, donde si le doy más combustible al primer nivel trófico (fitoplancton), incremento el nivel trófico más alto (peces). De hecho, la comunidad de científicos que trabaja en el estudio del zooplancton generó entre los años 90 y 2010 una enorme cantidad de publicaciones, entre las cuales hay varias que lideré o participé junto a otros colegas, donde demostramos que en los ecosistemas marinos el zooplancton e ictioplancton solo consume una parte menor (ocasionalmente hasta < 50%) directamente del fitoplancton, siendo el microzooplancton (ciliados, huevos de copépodos, dinoflagelados mixótrofos, foraminíferos, ostracodos) o nanoplancton (nanoflagelados heterótrofos) el principal componente en la dieta de muchos organismos del plancton, zooplancton y larvas de peces.

Dichas publicaciones las pueden bajar directamente de mi sitio en Research Gate si es que tuvieran alguna duda. Es más, varios estudios de un colega, el Dr. Mauricio Landaeta (Universidad de Valparaíso), experto en ecología de ictioplancton (huevos y larvas de peces), demuestran que más del 40% de la dieta de larvas de peces como la anchoveta y el jurel está basada en huevos de invertebrados y microzooplancton, entre muchas otras cosas más. En consecuencia, el modelo “reduccionista” que pretende hacer creer Oceaneos no funciona, al menos en el mundo real o el océano que todos hemos estudiado.

Otro aspecto relevante es que los experimentos de fertilización, cuando se han hecho de buena manera por científicos reconocidos, han demostrado que la biomasa fitoplanctónica incrementa, pero solo en períodos corto de tiempo, una vez los nutrientes se agotan (nitrato, fosfato o silicatos), debido al incremento de la biomasa de algas, el bloom fitoplanctónico decae notoriamente. La escala de reclutamiento de los peces es mayor a la escala temporal de estos experimentos. En otras palabras, necesitaríamos estar adicionándole hierro al océano de forma constante, lo cual obviamente en términos ecológicos y ambientales es completamente aberrante.

Finalmente, la escala espacial de estos experimentos (metros o un par de kilómetros) dista por lejos de la escala espacial en la cual se mueven las cardúmenes o las poblaciones de peces, y menos aún el reclutamiento de ellos. Nuevamente, aclaro que esta es información extremadamente básica, para ojos de una persona que trabaje, incluso tangencialmente en el tema. En consecuencia, no existe ninguna evidencia científica, ni trabajo serio publicado en revistas de corriente principal, de que al adicionar hierro al océano incremente la biomasa de peces. Sin esta evidencia, en realidad cualquier otro argumento respecto a la justificación de esta iniciativa no tiene ningún sentido.

  • Riedjik menciona: “Varios proyectos de fertilización oceánica ya han tenido lugar en todo el mundo, diseñados y ejecutados por las más importantes instituciones de investigación marina del mundo. Se han realizado proyectos en las aguas HNLC del Pacífico Sur, del Pacífico Norte, del Atlántico Sur y del Pacífico Tropical.”

Respuesta: Cierto, pero todos ellos fueron llevados a cabo por científicos con experiencia previa en experimentos de fertilización con hierro. Oceaneos no cuenta dentro de su equipo con ningún científico que haya participado en experimentos como IronEx o Soiree. Es cierto que siempre hay una primera vez, pero no creo que esa primera vez signifique escalar directamente a liberar toneladas de hierro en el mar chileno. Quizás para la reflexión, la pregunta es aún más básica y elemental: ¿Estamos como sociedad y país dispuestos a dejar que una fundación extranjera experimente por primera vez en nuestro mar territorial? Por lo demás, los ejemplos que da el Sr. Riedjik están relacionados con experimentos que fueron realizados con el fin de reducir la concentración de CO2 atmosférico (Geoingeniería). Entiendo, Oceaneos tiene otro foco u objetivo, que es pretender hacer creer a las autoridades y empresarios chilenos que adicionando más hierro aumentará milagrosamente la cantidad de peces.

  • Riedjik menciona: “En términos de tiempo, esperamos que las diatomeas florezcan muy rápidamente, dentro de algunos días de la adición de hierro. A su vez, esperamos que las poblaciones de zooplancton e ictioplancton crezcan en cuestión de semanas. Con respecto a los peces, esperamos que el jurel juvenil, la anchoveta y otros peces mesopelágicos, respondan positivamente al aumento del zooplancton y el ictioplancton poco tiempo después.”

Respuesta: Lo interesante es saber que Oceaneos ya tiene sus “conclusiones”, sin ni siquiera aún haber empezado su experimento. Esto definitivamente, ni en Chile, ni en el resto del mundo corresponde a lo que conocemos como “ciencia”. Los científicos en Chile, y también en el resto del mundo, sabemos que el crecimiento de diatomeas no es un tema solo de hierro, se necesitan otros elementos, como nutrientes, los cuales una vez utilizados se agotan, y los blooms de diatomeas caen paulatinamente. El zooplancton puede responder a escala de unas semanas en respuesta al incremento de diatomeas, pero esto dependerá del tipo de diatomeas que se desarrolle, lo cual Oceaneos, y su propio asesor científico, el Dr. Ricardo Letelier, menciona que claramente no pueden predecir.

Como investigador en el estudio del zooplancton, junto con varios colegas hemos observado que ciertas especies de diatomeas pueden generar una reducción en las tasas reproductivas de ciertos grupos del zooplancton, como los “copépodos”. Esto fue parte de la conocida “paradoja de las diatomeas”, que llevó a que muchos investigadores de todo el mundo estudiarán la relación que existe entre la abundancia de diatomeas y la reproducción del zooplancton. Años de investigación demostraron que la dinámica poblacional del zooplancton, es decir, su tasa reproductiva, tasa de producción de huevos, tasa de eclosión, se ven mermadas en algunos casos por ciertas especies de diatomeas que generan compuestos abortivos. Estas especies de diatomeas se encuentran en aguas chilenas, e incluso en el área donde se desea realizar el experimento. Esto fue probado hace muchos años, en los años 90’s (ver: http://www.int-res.com/abstracts/meps/v157/p287-293/).

Por otra parte, si no fuese el caso que crecieran estas especies que producen compuestos abortivos, existe la probabilidad que se favorezcan otras especies de diatomeas, como Pseudo-nitzchia, género que es conocido por producir el ácido domoico, un poderoso “neurotóxico”, incrementando así el riesgo para la salud del ecosistema. Es aún más importante y alarmante mencionar, que esta especie ha demostrado ser la especie dominante durante experimentos frente al norte de Chile y Perú, trabajo científico que el propio equipo de Oceaneos utiliza para justificar su fertilización (Hutchings et al. 2002: http://www.aslo.net/lo/toc/vol_47/issue_4/0997.html).

  • Riedjik aclara que… “Aunque las floraciones de algas nocivas son frecuentes en el medio ambiente costero, las observaciones históricas de floraciones en Chile y en otras regiones oceánicas del mundo muestran que nunca se han observado blooms de algas nocivas a 100 o 200 km en el mar abierto, donde se establece nuestro programa de investigación. Esto no quiere decir que no hayan ocurrido o no puedan ocurrir, pero que nunca se han observado”.

Respuesta: La propia compañía Oceaneos utiliza como referencia para justificar su pseudo-experimento el trabajo de Hutchings et al. 2002, que señala existiría cierto grado de limitación por hierro en aguas de la corriente de Humboldt en el norte de Chile. Este trabajo no fue llevado a cabo en bahías o zonas muy costeras, sino en el océano abierto, a varias millas de la costa, y si revisan en detalle este trabajo, encontrarán evidencias que al incrementar la adición de hierro en experimentos de botellas uno de los géneros que se vio favorecidos fue justamente “Pseudo-nitzchia”, que es la especie que produce ácido domoico.

He estado justamente trabajando en reuniones con Sernapesca para alertar esta situación, y entregarles evidencias científicas de este riesgo ambiental. Es interesante además que se sepa, que su propio asesor científico, Dr. Letelier, mencionó en un reportaje en revista Qué Pasa dichos riesgos. Copio textual del documento: “… a pesar de que no esperan resultados negativos, hay aspectos que salen de su control, aunque se tomen todas las medidas de precaución. Pero el impacto que puede tener este proceso en la cadena trófica es incierto. No hay evidencia que asegure que los altos niveles de hierro aumentaron la producción de peces.”

  • Riedjik menciona: “Desde el año 2015 hemos sometido muestras de plancton a diversos regímenes de nutrientes y hemos medido sus efectos sobre la tasa de crecimiento y las proporciones elementales en el laboratorio 4DLabs de la Universidad Simon Fraser en Vancouver, Canadá. Esta investigación no está lista para ser publicada todavía”.

Respuesta: Nos parece bastante sospechoso el que esta metodología aún no este publicada, más aún, si resulta ser tan exitosa y eficiente. La ciencia se basa en hechos. Señores, esperamos a ver sus resultados publicados, donde sean sometidos a pares internacionales. ¿Están dispuestas las autoridades y los chilenos a permitir que se utilice una metodología que no ha sido nunca certificada por la comunidad científica internacional e nuestras aguas jurisdiccionales?

  • Riedjik menciona que: “El IMO también publicó ’10 razones para no realizar una fertilización con hierro con fines comerciales en aguas marinas chilenas’, que está mal informado y planteado”.

Respuesta: Oceaneos pretende hacer creer a la sociedad que este es un debate entre IMO y Oceaneos. Justamente esta es la razón para expresar esta columna de opinión a tono personal. El documento de las “10 razones” fue realizado, editado, revisado y avalado por los principales centros científicos relacionados con las ciencias del mar en Chile, con el fin de transmitir esta información a los tomadores de decisión, que de alguna manera estuvieran vinculados en dar los permisos para la realización de este pseudo-experimento en aguas chilenas. Fue un evento icónico para las ciencias en Chile que seis centros, que involucran a más de 100 científicos, se pusieran de acuerdo en Chile para generar este documento en ayuda a las autoridades. Los centros que trabajaron en esto y cuyos logos están en el mismo documento son: Centro de Dinámica de Ecosistemas Marinos de Altas Latitudes (IDEAL); Núcleo Milenio Centro de Conservación Marina (CCM); Núcleo Milenio Centro para el Estudio de Forzantes Múltiples sobre Sistemas Socio-Ecológicos Marinos (MUSELS); Núcleo Milenio de Ecología y Manejo Sustentable de Islas Oceánicas (ESMOI); Centro de Estudios Avanzados en Zonas Áridas (CEAZA); y el Instituto Milenio de Oceanografía (IMO).

  • Riedjik menciona: “En cuanto a la conferencia, inicialmente acordamos una presentación de dos horas, pero luego el IMO nos informó que nuestra ventana horaria se reduciría a 20 minutos. Pensamos que era irrespetuoso tener nuestro horario cambiado con poco aviso y acomodar en concordancia”.

Respuesta: Pienso que esta es una demostración más de la poca transparencia de Oceaneos. La empresa fue avisada con varias semanas de anticipación. El tiempo asignado era el mismo que el otorgado a los invitados a participar (Drs. Adrian Marchetti, Philip Boyd y Humberto Gonzalez). IMO no quiso exponer o tener un representante como expositor, solo como organizador, justamente para evitar mostrar que esta era una posición formal solo de IMO. Oceaneos quería imponer sus propias reglas, queriendo exponer por más tiempo que el resto de los invitados y al final de un seminario que en total duró 2-3 horas.

¿Por qué Oceaneos deseaba exponer al final de dicho seminario?, es algo que dejo para la suspicacia del lector. Incluso, hay copias del correo del Sr. Riedjik durante dichos intercambios, en los cuales el Sr. Riedjik incluso habló de generar acciones legales contra IMO, porque se utilizó alguna vez la palabra “Geoingeniería”; aún cuando en la misma entrevista en AQUA y su propio sitio-web, hace mención como ejemplo a una larga lista de experimentos con fines de Geoingeniería que se han realizado en el mundo (e.g. IronEx, Seed I, Soiree, LohaFex, etc) (ver: http://es.oceaneos.org/ocean-seeding/ocean-fertilization-scientific-research/).

  • Finalmente, el Sr. Riedjik menciona: “Cuenta, además, con el reconocimiento de la Corporación de Fomento de la Producción (Corfo)”.

Respuesta: La empresa Oceaneos, hoy Fundación de Investigación Científica, fue originalmente apoyada en Chile bajo el apoyo del Programa Start-Up Chile de la Corporación de Fomento a la Producción (Corfo), agencia del Gobierno de Chile dependiente del Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, y cuya misión de acuerdo a su sitio web es “mejorar la competitividad y la diversificación productiva del país, a través del fomento a la inversión, la innovación y el emprendimiento, fortaleciendo, además, el capital humano y las capacidades tecnológicas para alcanzar el desarrollo sostenible y territorialmente equilibrado”.

La empresa Oceaneos ha recibido el año 2014 fondos directos del Programa Start-Up Chile de Corfo, que han sido traspasados a su director, el Sr. Michael Riedjik, de acuerdo a lo indicado en documentos disponibles en el sitio web de Beneficiarios de Ley de Presupuesto de Corfo, y que son posibles de descargar del siguiente link: http://lbtest.corfo.cl/centro-colaborativo/informes/beneficiarios-ley-de-presupuesto

El monto transferido asciende a la suma de $20.000.000, para el fin de emprendimientos que aceleren negocios inspirados en la innovación.

Basado en lo anterior, Oceaneos no puede ser considerada una fundación sin fines de lucro, cuando en su origen ha sido financiada por un programa cuyo objetivo es la generación de “negocios basados en innovación” y lograr su instalación en Chile como empresas formales, con intención de desarrollar operaciones en nuestro país.

En definitiva, es importante que las autoridades tomen conciencia, consulten a su comunidad de científicos en Chile, respecto de emprendimientos extranjeros de este tipo. Es momento ya que la ciencia en Chile juegue el rol que debe tomar, y asesore a instituciones vinculadas al océano, que estas instituciones públicas conversen entre ellas, y finalmente se escuche la voz de los científicos chilenos. De lo contrario, las consecuencias a futuro podrían llegar a ser lamentables para la sustentabilidad de nuestros océanos.