Esta publicidad se cerrará en segundos Cerrar

Crecimiento azul

Con un Llamado a la Acción por los Océanos finalizó el 4º Congreso Internacional de Áreas Marinas Protegidas, instancia en la que expertos, países y gobiernos se reunieron a debatir con distintas miradas la importancia de los océanos y los desafíos para su conservación.

Los océanos y mares aportan la mitad del oxígeno del mundo y albergan el 80% de la vida de la Tierra. Los recursos marinos proveen alimentos, esenciales para la vida humana y medios de vidas de 820 millones de personas, un 12% de toda la población.

A pesar de ello, el “mundo azul” está amenazado por la contaminación, la sobreexplotación y la pesca ilegal. Se calcula que una sexta parte de todas las capturas marinas corresponde a la pesca ilegal y que el incremento de las temperaturas, asociado con el cambio climático, reducirá las capturas de las principales especies de pescado en un 40% en 2050.

El Gobierno de Chile ha anunciado que para 2018 alcanzaría un 46% de áreas marinas protegidas en la zona económica exclusiva, superando ampliamente para 2020 la meta global del 10% del Objetivo N°14 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Meta de Aichi 11 para la diversidad biológica. La declaración de áreas marinas protegidas es un instrumento y compromiso importante que asumen los Estados para resguardar los servicios ecosistémicos de los océanos.

Sin embargo, la declaración de estas debe ir acompañada de instrumentos que aseguren una adecuada fiscalización, ordenamiento y gestión integral de los recursos marinos, sin excluir a todos los actores, especialmente las comunidades costeras que dependen y gestionan estos recursos.

Para apoyar a los países y asociados en este desafío, la FAO promueve una serie de instrumentos internacionales para acabar con la pesca ilegal y asegurar una gobernanza sostenible, inclusiva y responsable de los recursos marinos.