Más voluntades para avanzar

En una columna previa, hacía referencia al nuevo marco regulatorio que se está poniendo en marcha a partir de las disposiciones legales relacionadas con el proceso descentralizador. Entre agosto y el presente, hemos visto cómo distintos agentes de desarrollo regional comenzaron a articularse para entender, trabajar y proponer un escenario dirigido a mejorar nuestras condiciones regionales de desarrollo en el marco de ese proceso. Es así como a fines de agosto pasado el Centro de Estudios Regionales Monteverde, la Fundación Chile Descentralizado, la Cámara Chilena de la Construcción, la agrupación de Instituciones de Educación Superior – Puerto Montt Superior- la Fundación Para la Superación de la Pobreza y otras siete instituciones incluido el destacado apoyo de la revista AQUA, organizaron el seminario taller denominado “Construcción de una agenda Concordada de Descentralización: Compromiso de la Región de Los Lagos y Taller Regional”. Los resultados dieron cuenta de la necesidad de identificar las nuevas competencias que debiera solicitarse se traspase desde los órganos públicos ministeriales al Gobierno Regional.

Un segundo evento llevado a cabo por la Cámara de Comercio dio cuenta también de los aspectos que el  mundo empresarial detecta como elementos relevantes para el desarrollo de sus negocios y al mismo tiempo la necesidad de mayores recursos para decidir su aplicación de manera descentralizada. Por su parte, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) destinó una jornada para capacitar a sus dirigentes gremiales en torno a las nuevas disposiciones de gobierno y administración regional; en tanto, en días recientes el Consejo Regional de Los Lagos decidió abordar los nuevos cuerpos legales convocando a los concejales de la región y entregando herramientas de planificación territorial que se deben tener presente a la hora de proyectar los próximos pasos de los gobiernos subnacionales.

Un esfuerzo en esa línea ha estado desarrollando también el diario El Llanquihue, colocando en la discusión materias directamente vinculadas con el desarrollo de nuestro territorio. Si este promisorio esfuerzo de distintos agentes logra sostenerse en el tiempo, las administraciones gubernamentales tendrán menos espacio para dilatar las mayores facultades que, tanto municipalidades como gobiernos regionales, requieren para llegar con los bienes públicos de mayor pertinencia y con mayor velocidad a nuestros ciudadanos. La experiencia internacional comparada nos indica que vamos por buen camino, sin embargo requerirá de inversión de más horas para tomar acuerdos y definir prioridades y compromisos para un desarrollo territorial compartido.

Habrá que dedicarle horas también a generar mayor capital social, a conversar nuestro horizonte estratégico y a encontrar acuerdos donde los distintos agentes pongan lo mejor de sí para -entre otras cosas- detectar y apoyar un liderazgo regional que sea capaz de construir esa nueva realidad concordada y compartida. Por de pronto, el CEAR Monteverde y buena parte de la instituciones señaladas han iniciado esa marcha.