AquaSur y la digitalización acuícola

La reciente versión de AquaSur, que se realizó a mediados de octubre en la ciudad de Puerto Montt, tuvo un sello fuertemente marcado por la presencia de productos y servicios relacionados con las tecnologías digitales. Sin duda que lo anterior es una clara señal que la ruta ya iniciada por la industria en este campo se encuentra en un proceso de aceleración y de extensión desde las plantas de proceso y pisciculturas, donde fue más frecuente, a los cerca de 400 centros de cultivo de engorda que están activos en los mares de la Patagonia chilena.

Y es así como en los 14.500 m2 de recinto ferial se pudieron apreciar numerosos stands que exhibían nuevas aplicaciones –desarrolladas en Chile o el extranjero– vinculadas a realidad virtual, realidad aumentada, impresión 3-D, robótica submarina, sensores o inteligencia artificial, entre otros, cuyas aplicaciones prometen resoluciones de problemas en lugares de difícil acceso, activación automática de equipos a distancia, robots de inmersión con mayores capacidades de monitoreo y operación, y aplicaciones satelitales combinadas con modelos de caracterización y predicción en centros de cultivo y cuerpos de agua.

La incorporación de estas tecnologías permitirá a la actividad avanzar en términos de seguridad laboral, cuidado ambiental y, por supuesto, eficiencia. Se proyecta que el costo de los salmónidos, que hoy tiene un promedio de US$4/kg ex jaula, podría disminuir fácilmente en un 10%. Esto nos acercaría mucho más a los valores que presentan los otros países productores.

Sin duda que este cambio tecnológico deberá ir acompañado del desarrollo y fortalecimiento de capacidades locales. Más allá de la importación de equipos y sistemas, que hoy no constituyen un desafío, el cierre efectivo de las brechas tecnológicas se logra a través de procesos de rápida adopción y aplicación de ellos en la cadena de valor. Esto supone centros y personal entrenado y calificado para estas tareas. Las empresas, en forma individual o asociativa, están llamadas a fortalecer la construcción de estas competencias, con tanta celeridad como sea posible, de modo que la industria no pierda terreno en productividad frente a sus competidores.

Durante las diversas conferencias realizadas en el marco de AquaSur, se destacó que el único desafío constante que enfrentan las compañías y sus ejecutivos desde principios de la década de 1980, son los saltos tecnológicos que se están dando cada cinco años. La empresa que no se sube al tren en marcha, no podrá sobrevivir por mucho tiempo. En este sentido, AquaSur 2018 fue un reflejo de las nuevas tendencias que se están dando en el mundo y que ya permiten hablar de la “Acuicultura 4.0”.