Brotes verdes e inversiones necesarias

En esta edición, que compara los resultados de la acuicultura y pesca chilena entre los años 2015 y 2016, se puede apreciar que –en general– estamos en un buen momento y dado los buenos precios internacionales, una recuperación de la confianza del mercado de capitales, así como la consistente demanda mundial que, a pesar de los mayores valores que deben pagar los consumidores finales, se mantiene con un importante dinamismo. Sin embargo, permanecen muchos desafíos para una industria que se mantiene en condiciones de recuperación y constantes críticas por diversos sectores de la sociedad.

Respecto de 2017, se puede destacar que ha iniciado con importantes noticias que apunta en la dirección correcta. Por ejemplo, en marzo se dio el puntapié inicial para sentar las bases de  la campaña promocional del salmón en Estados Unidos, la que según los organizadores debe formar su estructura organizacional antes de iniciar las labores de promoción. Paralelamente, se comenzó una iniciativa similar para dar a conocer el mejillón nacional en el mismo mercado. Lo anterior habla de la importancia que tiene Estados Unidos en la demanda mundial por productos del mar y su dependencia de la importación para abastecer a sus habitantes. Estas iniciativas promocionales nos indican que se mantiene y renueva la voluntad de los productores chilenos por difundir información relevante acerca de la industria a los mercados y sus autoridades, dando a conocer sus procesos y acciones para entregar un mejor producto.

Gracias a la información que aportan las siete salmonicultoras abiertas a la Bolsa de Valores, se puede conocer que la ecuación entre menores costos productivos y altos precios promedio les permitió lograr una ganancia neta de US$273,4 millones durante 2016, esto indica un cambio de tendencia respecto de las pérdidas reflejadas en ejercicios anteriores. La oportunidad de mejores resultados económicos permite pensar en abrir las carpetas de proyectos de inversión que han quedado rezagados en los malos años  que se han tenido que enfrentar.

Con ello, la acuicultura podrá dar pasos definidos para mejorar sistemas, avanzar en nuevas tecnologías que ayuden a recuperar la eficiencia productiva perdida y aumentar la calidad del producto. Asimismo, se pueden considerar otros tipos de inversiones muy importantes y que se relacionan con mejorar la relación de la actividad con sus comunidades colindantes y, sin duda, que el “nuevo trato” que ha impulsado SalmonChile es un avance en este sentido.

Chile posee un potencial natural relevante en acuicultura y cada vez nos hemos ido preparando más como país, mejorando el capital humano e inversiones privadas en centros de investigación apoyadas por el sector público. El reciente aniversario de diez años de Aquainnovo nos muestra un camino recorrido que comienza a entregar resultados y que nos permitirá dar un salto hacia los nuevos niveles de calidad en la producción que los mercados demandan.