China: Auge y oportunidades

China inició las celebraciones por el 70° aniversario de la fundación de la República Popular. Desde el proceso que encabezó Mao Zedong hasta la actualidad, el país asiático pasó de ser una nación sumida en la pobreza a transformarse en la segunda potencia económica mundial.

Si en 1949, China tenía una población de unos 550 millones de habitantes y su PIB era de US$239.903 millones, en 2017 el gigante asiático alcanzaba los 1.300 millones de habitantes y su PIB se elevaba por sobre los US$12 billones, levemente por detrás de lo logrado en el mismo año por Estados Unidos, con US$19 billones. Y ciertamente, muy por sobre lo logrado por naciones como Chile, que marcó US$277.000 millones.

Pero más allá de las cifras, la política aplicada por China ha permitido elevar importantemente el poder adquisitivo de su población. Se estima que, actualmente, es la nación que concentra el mayor número de millonarios y donde la clase media supera los 60 millones, última cifra que podría verse elevada a los 100 millones de aquí a 2030.

Sin duda, el desarrollo económico experimentado por China ha ido de la mano con una mayor apertura comercial y donde nuestro país, Chile, ha resultado altamente beneficiado. Actualmente, el país asiático es el principal comprador de cobre nacional y, en pocos años, se ha posicionado como uno de los principales destinos de los productos del mar locales.

En el caso del salmón, China se ubicó como el quinto destino del pez de cultivo, con 44.506 toneladas y retornos por US$284 millones. Similar puesto que se estima tomará en los próximos años dentro de la industria del mejillón de Chile y dada las diferentes iniciativas de promoción que ha emprendido la mitilicultura local en el gigante asiático.

En esta misma edición, diversos ejecutivos adelantan las posibilidades de crecimiento en el consumo de productos del mar que representa China y de la mano de la penetración que está teniendo el comercio electrónico, la apertura de rutas aéreas que permiten llegar más rápido o el desarrollo de nuevos productos congelados con valor agregado. Se dice que, incluso, el pepino de mar tiene importantes perspectivas dado que se consume en el marco de importantes reuniones comerciales.

Un ejemplo concreto de lo anterior es el reciente acuerdo alcanzado entre el Gobierno chileno y la tecnológica china Alibaba para la implementación de un “supermercado digital”, lo que permitiría vender diversos productos nacionales a través de la plataforma Tmall y llegar, de esta forma, a consumidores de Shanghai, Beijing u otras ciudades.

Como siempre, todas las futuras posibilidades para las proteínas marinas nacionales en China vienen de la mano de la realización de campañas promocionales, suministros constantes y crecientes y aseguramiento de la inocuidad alimentaria, aspectos que, por cierto, Chile cumple.