Engorda de peces en tierra

A principios de 2000, en el sector de Ensenada, región de Los Lagos, se comenzaba a construir una piscicultura con Sistemas de Recirculación de Aguas (RAS, por sus siglas en inglés), la primera en Chile y una de las pioneras en el mundo. En la ocasión, se explicaba que el objetivo de la nueva infraestructura era producir smolts de salmón Atlántico empleando menores volúmenes de agua que aquellas de flujo abierto y, además, logrando mayores controles sobre parámetros productos y sanitarios. En aquellos años, se informaba que la inversión superaba los US$10 millones.

Con el correr de los años, e independiente de la fuerte inversión y costos operacionales, la industria del salmón global fue adoptando decididamente esta tecnología. Por ejemplo, durante 2018, en Chile el 44% de todos los smolts sembrados en mar provinieron desde sistemas de flujo abierto, mientras que el 30% de pisciculturas RAS. Al analizar solo el salmón Atlántico, la participación llega al 50%.

Pero los crecientes conflictos que se viven por el uso del borde costero, sumado a los riesgos que conlleva producir seres vivos en aguas marinas y los costos derivados de la logística para transportar los productos hasta el consumidor final, propiciaron –en 2010– a acuicultores y empresarios a darle un nuevo destino a los sistemas RAS: llevar a los ejemplares hasta su peso de cosecha y, lo mejor, en el mismo mercado de destino.

En 2011, uno de los primeros proyectos internacionales que se construyó con estos fines fue en Dinamarca, infraestructura que hoy tiene una capacidad productiva de 2.400 toneladas (HOG) de salmón Atlántico. Los responsables de esta misma iniciativa, actualmente están desarrollando una megapiscicultura en Miami (Estados Unidos) que tendrá una capacidad proyectada de 220.000 toneladas del mismo salmónido de aquí a 2030.

En este sentido, un reciente informe de Rabobank detalló que en la actualidad hay más de 50 proyectos en el mundo para la engorda de salmón en tierra, bajo sistemas RAS, afirmando que a 2050 este segmento podría llegar a representar alrededor del 25% de la producción mundial de salmónidos.

Se puede destacar que los salmónidos no son las únicas especies que están siendo engordadas en tierra. La perca, la corvina (en Chile) o la seriola, son algunos casos de un amplio abanico de proyectos que están empleando sistemas RAS para abastecer los mercados mundiales.

Independiente de que se cumplan o no las expectativas de la oferta mundial de peces, llevar a engorda un gran volumen de ejemplares conlleva muchos desafíos. Se requieren de fuertes inversiones, amplios espacios de tierra y de un acabado conocimiento biológico e ingenieril para, por ejemplo, lograr costos productivos atractivos. De todas formas, hoy no existe la persona que dude de que estas barreras se irán solucionando con el tiempo y que la producción en tierra y en mar convivirán en el mediano plazo para abastecer la creciente demanda por proteínas sanas.